cuando la belleza no alcanza (y Gary Oldman, tampoco)

cuando la belleza no alcanza (y Gary Oldman, tampoco)

El cine de Paolo Sorrentino tuvo su momento de gloria con La grande bellezza (2013), que tenía un tinte muy como de autobiográfico y por la que algunos, exageradamente, lo compararon con Federico Fellini.

El tiempo demostraría que estaban un tanto equivocados, confundidos o como quieran llamarlos.

Lo que compartía el napolitano con el director de 8 y ½, sí, era la ampulosidad, y un desmadrado amor por las mujeres bellas. Como se veía en Juventud, con Michael Caine, aquí también Sorrentino apela a otro ilustre intérprete inglés, Gary Oldman, a quien lo hace lagrimear y todo.

Parthenope, en la mitología griega, fue una bella sirena que luego de fracasar al intentar encantar a Odiseo y sus hombres, se arrojó al mar y su cuerpo llegó a la costa donde se fundó la antigua ciudad de Parténope, luego Nápoles.

La protagonista, cuyo nombre le da el título a la nueva película del director de Fue la mano de Dios, es una joven que fue parida en el mar, en esas aguas que parecen espléndidas, y que volverá locos a más de uno de los personajes con los que se cruce, sea tanto por su hermosura como por sus actitudes.

Es que Pathenope (Celeste Dalla Porta) tiene respuestas para todo. Es ingeniosa, y estudiosa. La película la irá siguiendo desde su nacimiento hasta que alcanza la juventud y luego su adultez -no sé si es spoiler decir que en esa etapa la interpreta Stefania Sandrelli, pero como el nombre de la actriz de Nos habíamos amado tanto ya se lee en los títulos del comienzo, y no aparece nunca, quizá no lo sea-, cuando la antropología termine abrazándola, o ella a la antropología.

Sorrentino se enamora de su personaje y, como en La grande bellezza, no se mide ni se pone límites a la hora de imaginar lo que sea. Así, la película por momentos se asemeja a un clip extenso, con escenas largas, en las que se demuestra que el hilo argumental es finísimo para una película de dos horas y cuarto.

La película está estructurada como por etapas, en las que hay tragedias, alguna muerte impensada, erotismo y hasta escenas en las que la sensibilidad de los más fervientes católicos se verá fuertemente sacudida.

Sorrentino es un provocador. Y como hace cine de autor, le gusta el escándalo, generarlo o hasta padecerlo, al extremo que en esta película, como por ejemplo también en This Must Be the Place, con Sean Penn, dan ganas de preguntarle si no tenía ningún amigo cerca como para que lo aconsejase y le pusiera, no límites, porque es un artista, pero sí que lo ajustase al menos un poquito.

En el elenco no está un alter ego del director, como es Toni Servillo, sino que está Silvio Orlando, que trabaja mucho con Nanni Moretti y a quien Sorrentino dirigió en The Young Pope, como el profesor universitario de Parthenope. Se suma a Gary Oldman entre los acompañantes adultos de Parthenope, una película que no es ni si ni no, ni blanco ni negro.

“Parthenope: Los amores de Nápoles”

Drama. Italia, 2024. Título original: “Parthenope”. 137’, SAM 16. De: Paolo Sorrentino. Con: Gary Oldman, Celeste Dalla Porta, Dario Aita, Margherita Aresti. Salas: Cinemark Palermo, Hoyts Abasto y Unicenter, Cinépolis Recoleta y Pilar, Showcase Belgrano y Norcenter.