Hace muchos años, al atardecer de un día húmedo y caluroso, un anciano venerable dio un consejo en forma de aforismo a un joven desorientado ante la vida que se le abría camino. El proverbio decía: “Si quieres ir rápido, ve solo; si quieres llegar lejos, ve acompañado”. “Es mi proverbio favorito”, confiesa el fotógrafo ghanés Derrick Ofosu Boateng (Acra, 27 años). Boateng, de la etnia akan, la predominante en Ghana, creció con su padre, un anciano dentro de la comunidad, rodeado de la sabiduría de los proverbios de su pueblo. “Estas enseñanzas han guiado tanto mi vida como mi arte y guían lo que quiero fotografiar en un 99%”, explica antes de confesar que, en su caso, primero es la palabra, después la idea y después la imagen: “A menudo empiezo reflexionando sobre el significado del proverbio y luego hago bocetos digitales y paso a organizar la sesión”.
La primera vez que Boateng cogió una cámara fue con 10 años, pero no se dedicó a hacer fotografías profesionales hasta los 17, cuando, con un iphone, empezó a experimentar con encuadres y colores a la hora de editar las imágenes. Los rojos, azules, verdes y amarillos son los pilares en los que se sustenta su legado visual al que ha dominado Hueísmo, en sus palabras, “una terapia de color y herramienta de sanación emocional”. Hoy, las fotografías de Boateng han conquistado al público y también al mundo de la moda, donde ya ha firmado campañas publicitarias para Marni y tiendas de lujo como Flannels. “Mi objetivo principal es transmitir alegría y cambiar la percepción global de África. Demasiado a menudo, la narrativa dominante se centra en imágenes de pobreza, pero hay mucho más en el continente: vitalidad, riqueza, diversidad”, reivindica. Del proverbio akan al mundo.







