“Si me zarpo, tengo alucinaciones auditivas, muy fuertes. Mi inconsciente conoce mucha más música que yo, y mi inconsciente me conoce mucho mejor”.
Así arranca la intro del disco Cue7e, de Ca7riel. Ya el reemplazo de la “t” por el número “7” genera el primer desplazamiento, tan común en el arte urbano: cualquier nota, comunicado o posteo sobre el músico contiene lo que parece un error de tipeo. La citada introducción propone una búsqueda que aún no terminó. Por lo menos tres géneros encadenados sin otro criterio que hacer lo que es posible. En Level Up, quizás la canción del disco que más trascendió, aclaraba:
Desde gurí estudié música clásica
Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
Para tener skill formación musical más básica.
Y en esa pequeña aclaración está su diferencia. Guitarrista también de Barro, su proyecto de heavy metal, el virtuosismo del músico, ostentado en escenarios y redes sociales lo destaca. Quizás su visibilidad más primigenia le deba algo a haber acompañado a su amigo Wos en presentaciones que dejaban al público exaltado por una potencia rockera que no se veía siempre en recitales de hip hop y que remitía a Rage Against The Machine, o a lo que venía urdiendo y ejecutando desde hacía varios años Militantes del Clímax. Por ese camino tenía una carrera, una proyección internacional. Pero aún no introdujimos al otro protagonista.
Parece otro chiste, u otro error de tipeo. Pero Catriel se apellida Guerreiro y su mejor amigo de la secundaria se llama Ulises Guerriero. La posición de una “i”, que luego volvería en forma de “y” y que uniría sus seudónimos hasta la cima. Ulises eligió “Paco Amoroso” como nombre artístico y, si bien tiene un camino solista mencionable, al igual que la trayectoria de su amigo, es en la unión que encontró la fuerza. Paco hizo la tercera sesión de Bizarrap, que tiene casi ochenta millones de reproducciones en YouTube. La producción todavía era modesta y el trap era una estética en boga. Los redobles rápidos e irregulares del hi-hat, abriéndose y cerrándose de manera frenética era una rítmica usual, que Duki y compañía habían vuelto tendencia. Con un estribillo contundente y versos pícaros, Paco Amoroso se plantó y se volvió masivo.
Muy pocos años después de que empezó todo, el dúo está en la cima de la música en español. Ahora el próximo núcleo narrativo será en el festival Glastonbury, Somerset, del 25 al 29 de junio en Inglaterra. Es quizás el más importante del mundo y la meca de cualquier banda. Artistas como The 1975, Charli XCX, Neil Young y Olivia Rodrigo encabezan una grilla que, como cada año, expone a artistas de calibre mayúsculo. El dúo se va a presentar la primera jornada, en el área West Holds, en cuya descripción oficial aclara que “ofrece una selección multinacional de artistas que abarcan hip hop, soul, dance, reggae, afro, psyche y jazz”.
En el mismo sitio, describen:
Este par de fanáticos musicales confesos ya estaban alcanzando el estatus de superestrellas en su Argentina natal cuando realizaron un concierto en NPR Tiny Desk que se convirtió en uno de los mayores éxitos virales del año.
También van a presentarse en el Outside Lands 2025, que se celebra anualmente en el Golden Gate Park de San Francisco y que será del 8 al 10 de agosto. En la grilla de ese festival, el dúo convive con Tyler The Creator, Ludacris y Hozie.
Este codeo con la élite musical, tiene un corolario en su encuentro con Sting, cuando vino a Buenos Aires. Cuando el líder de The Police visitó el país, se encontró con los dos artistas argentinos, dándole lugar a una foto que parecía sacada de una fantasía melómana o del algoritmo de Spotify. Todo parecía remoto cuando los jóvenes fundaron Astor, una banda que recorre géneros variados, desde el funk al rock progresivo.
Si se repasa su historia inmediata, un día el dúo decidió empezar a sacar simples firmándolos como Ca7riel y Paco Amoroso y ahí la cosa se puso un poco más seria. El primero fue “Piola”, y luego siguieron “Ouke”, en cuyo video aparecía el actor Esteban Lamothe, y “Jala Jala”. Recién en 2024 lanzaron su primer disco, Baño María, acompañado de un corto. Con colaboraciones de Lali Espósito y Tini Stoessel, a partir de ese momento el dúo empezó un ascenso meteórico.
La enumeración de hitos de esta carrera que hoy vive un presente inmejorable tiene una bisagra, que el propio Glastonbury destacaba: su participación en el Tiny Desk, ese formato de NPR que presenta un pequeño número en vivo que siempre se viraliza. Quizás sea la exquisita curaduría o lo agradable que resulta ver a artistas de la talla de Anderson.Paak tocar en formato reducido y hasta disfrutar. El del dúo argentino ya tiene casi treinta millones de reproducciones en YouTube. DiecisPaco y Ca7rieliete minutos y medio de elegancia y fluidez que le dieron la vuelta al mundo. Al poco tiempo, el cortometraje Papota formula una continuación de ese pequeño show. Plagada de humor, dirigida y guionada por Martín Piroyansky, y protagonizada por Martín Bossi, que encarna a un magnate con un plan para alcanzar el éxito, sin importar el precio, la pieza contiene una mirada crítica sobre la industria y sus demandas y traza un mapa de prioridades. Las canciones funcionan como cápsulas hiteras, que con su ironía y su buen gusto musical fueron aceptadas de inmediato por las audiencias. En el Lollapalooza 2025, el dúo fue una de las principales atracciones, eclipsando a los artistas internacionales. Las canciones del EP tenían días al aire y fueron coreadas por el público como si se tratara de clásicos. El show es una apuesta por la calidad musical, pero el tono desfachatado plantea una distancia con la obra propia muy refrescante. Y es cierto que es difícil entender a Paco y Ca7riel si se despeja la variable de la ironía. Si en el arte existen los polos de la solemnidad y del humor, el dúo pareciera verse más atraído por el del humor. De todos modos, hay una trampa en ese registro: habría que preguntarse cuán lejos se cae del cinismo. En estos tiempos, la apuesta de estos dos amigos de toda la vida opera al interior de la industria, como si no hubiera un mundo por fuera. Su lenguaje, su lectura de las cosas, responde a un mundo interno, que lee la contemporaneidad con un filtro risueño: la frivolidad, la codicia, el absurdo, el propio anecdotario y la amistad se vuelven materia de canciones a las que se entra aceptando el pacto ficcional propuesto: el mundo es muy gracioso y la banda toca demasiado bien.