Una de las primeras leyes que Donald Trump decidió saltarse a la torera nada en su regreso a la Casa Blanca fue la que ordenaba el cierre de la popular red social de vídeos TikTok, propiedad de la china ByteDance, si no dejaba de estar bajo control chino. El presidente de Estados Unidos concedió una prórroga de 75 días no permitida por la ley para que la red social siguiera operando mientras trataba de encontrar un comprador. Ese periodo de gracia acaba el 5 de abril y, por ahora, no hay comprador, pero sí manifestaciones de interés. Trump ha convocado para este miércoles una reunión en la Casa Blanca para discutir el futuro de la red social.
Trump y su equipo están considerando un acuerdo que incluiría a Oracle y Blackstone y potencialmente a otros inversores en una empresa conjunta, según una información adelantada por CBS News y confirmada por Bloomberg. El presidente consultará con el vicepresidente, J. D. Vance, que está ayudando a llevar a cabo las negociaciones sobre la venta forzosa, así como con otros altos cargos, según esas fuentes.
El acuerdo liderado por Oracle le daría a la empresa una pequeña participación en una nueva entidad estadounidense. Oracle proporcionaría garantías de seguridad para los datos de Estados Unidos, mientras que potencialmente dejaría el valioso algoritmo de la aplicación en manos chinas, según una propuesta que circuló previamente dentro de la administración citada por Bloomberg. Oracle está controlada por Larry Ellison, un empresario con simpatías republicanas cercano a Elon Musk y con buena relación con el propio Trump.
El pasado domingo, a bordo del Air Force One, dijo falsamente que el Congreso le había dado el mandato de organizar él la venta de TikTok. “Bueno, estamos trabajando en TikTok. Tenemos muchos compradores potenciales. Hay un enorme interés en TikTok. La decisión va a ser mía, como saben, a través del Congreso, y me han dado el poder de tomar la decisión, y tenemos un gran equipo de personas que básicamente están recibiendo ofertas. Tenemos mucha gente que quiere comprar TikTok”, dijo al ser preguntado acerca de la red social.
En realidad, el problema no ha sido nunca tanto de compradores como de vendedores. ByteDance, propietario de la red social, batalló contra la ley porque no quiere vender su rentable negocio en Estados Unidos. “También estamos tratando con China al respecto, porque puede que tengan algo que ver. Y ya veremos cómo va. Pero es algo que creo que va a pasar. Me gustaría que TikTok siguiera vivo”, indicó Trump en el avión presidencial el domingo.
Se desconoce si ByteDance y las autoridades chinas han participado en las conversaciones o están al tanto de ellas. Que el algoritmo siga bajo control chino facilitaría un potencial acuerdo. La semana pasada, en el Despacho Oval, Trump se mostró dispuesto a hacer concesiones a China para lograr que cerrasen un acuerdo. “Con respecto a TikTok, China va a tener que desempeñar un papel en eso, posiblemente en forma de aprobación, tal vez, y creo que lo harán”, dijo el presidente el miércoles pasado. “Quizá les dé una pequeña reducción de aranceles o algo para conseguirlo”, añadió.
“Quiero decir, seré sincero, hablando egoístamente, gané el voto joven por 36 puntos”, mintió también el presidente el domingo a bordo del Air Force One. “A los republicanos no les suele ir muy bien con el público joven, y creo que gran parte de ello podría haber sido TikTok, podría haber sido Joe Rogan, y podría haber sido muchas cosas. Pero también fue TikTok. TikTok es muy interesante y mucha gente quiere comprarlo. Habrá un acuerdo con TikTok”, concluyó.
En su decreto para mantener funcionando TikTok, Trump ordenó a la fiscal general, Pam Bondi, y el Departamento de Justicia que ignorasen durante 75 días la ley aprobada por las dos Cámaras del Congreso de Estados Unidos y que no la hiciesen cumplir, situándose el propio presidente por encima de la ley. La norma contemplaba la posibilidad de una prórroga solo para el caso de que hubiera un acuerdo avanzado a punto de cerrarse, cosa que no ocurría en ese momento.
Al entrar en vigor la ley, antes de que Trump jurase el cargo, unos 170 millones de estadounidenses se quedaron sin poder acceder a la popular red social de vídeos TikTok, propiedad de la china ByteDance. La red dejó de funcionar durante unas horas el pasado 18 de enero en cumplimiento de la ley aprobada el año pasado por el Congreso y avalada por el Tribunal Supremo, en la que se alegaban motivos de seguridad nacional. TikTok se despidió con un mensaje en que expresaba su esperanza de que Donald Trump restableciese la aplicación. El presidente electo aseguró un día antes de su investidura que dictaría una prórroga y la red social reactivó sus servicios unas 13 horas después del apagón.
El presidente también especuló con la idea de que un fondo soberano que pretende crear fuera el que comprase TikTok. “Otros países tienen fondos soberanos de inversión, y son países mucho más pequeños, y no son Estados Unidos”, dijo Trump en el Despacho Oval en febrero. “Como ejemplo, Tiktok, tal vez vamos a hacer algo con Tiktok y tal vez no. Si logramos el trato adecuado, lo haremos. De lo contrario, no lo haremos. Pero tengo derecho a hacerlo, y podríamos ponerlo en el fondo soberano, lo que sea que hagamos, o si hacemos una asociación con gente muy rica. Hay muchas opciones, pero podríamos poner eso por ejemplo en el fondo”, añadió el presidente.