Scorpions explica los secretos de su permanencia y cómo hacen para rockear con más de 70 años de edad

Scorpions explica los secretos de su permanencia y cómo hacen para rockear con más de 70 años de edad


Se dice que el signo de Escorpio es uno de los más bravos del zodíaco. Son fuertes, impredecibles y su picada puede ser mortal. Pero por suerte uno goza de buena salud y resiste al embate del cantante de Scorpions, Klaus Meine, próximo a los 77, que parece interpretar como un ataque una pregunta normal, de esas que buscan romper el hielo para iniciar un diálogo. Ampliaremos.

Scorpions envía a su plana mayor para una entrevista por Zoom: Klaus Meine, Rudolf Schenker y Matthias Jabs, los dos últimos guitarristas. Están vestidos como para subirse al escenario, pero Jabs continúa siendo, a sus 69 años el benjamín de esta histórica banda que inició su camino impulsada por la oleada planetaria de los Beatles en… ¡1965!

Scorpionsen pleno. Este 26 de abril estarán en Buenos Aires nuevamente. Foto de prensa

Luego de cambios de integrantes y estilos, estos alemanes encontraron su lugar en el concierto de las naciones bajo el escudo del heavy-metal, a comienzos de los años ’80. Dos de sus temas, verdaderas bombas de hidrógeno, alcanzaron la popularidad que derrite al rock y lo convierte en pop (de popular).

Curiosamente o no tanto, son dos baladas, estupendas ellas. Still loving you, con una melodía emotiva y un crescendo muy logrado que lleva al paroxismo a la historia de un amor que no quiere morir; y se returce, se tira al piso y grita su dolor, expresado en la guitarra de Matthias Jabs y los alaridos de Meine.

La otra power-ballad de enorme trascendencia fue Wind of change, que tiene como característica principal un silbido como de montaña que secunda una guitarra ligeramente distorsionada. Pero es una balada histórica que captó el zeitgeist de 1991: la caída de la Unión Soviética. Y sin tomar partido, la canción se esperanza con “la magia del momento en una noche gloriosa”, y la posibilidad de un futuro más fraterno en el mundo.

Klaus Meine tiene 77 años y sigue rockeando por el mundo con su banda Scorpions. Foto: AFPKlaus Meine tiene 77 años y sigue rockeando por el mundo con su banda Scorpions. Foto: AFP

Estas dos canciones despiertan sentimientos contradictorios entre los fans de Scorpions que apoyan su faceta más metalizada y que se burlan un poco del romanticismo de los dos temas en cuestión, y aquellos que abrazaron estas dos canciones aunque no comulguen con camperas, tachas o guitarras muy distorsionadas.

Es por eso que los Scorpions están en guardia y marcan territorio ante una pregunta muy simple, sobre el cansancio acumulado tras 60 años de ardua labor. No por el hecho de seguir tocando, sino por todo lo que rodea la situación de una gira: check-in de aeropuertos, esperas, vuelos prolongados, check-in de hoteles, volver a empacar.

Klaus Meine lleva la voz cantante… y el aguijón bajo la campera de cuero. “Ante todo –comienza diciendo- estamos agradecidos. Agradecidos y maravillados. Pero ha sido un largo viaje y una larga carrera; ya no tenemos que probarle nada a nadie. Miramos el lado bueno de las cosas, porque si nos ponemos a pensar en todo lo que decís, nos quedamos en la cama. No necesitamos nada de eso. Pero te levantás y pensás: ‘Hoy tengo que volar a Brasil o Argentina’, y sabés que son como once horas de vuelo. Eso ya no me vuelve loco, pero cuando estás en el escenario y ves las caras de las multitudes en Argentina, Brasil, Chile o Colombia, sentís que valió la pena.

Rudolf Schenker, Klaus Meine y Matthias Jabs en vivo en un festival en Sevilla, en 2023. Foto: AFPRudolf Schenker, Klaus Meine y Matthias Jabs en vivo en un festival en Sevilla, en 2023. Foto: AFP

Y agrega: “Disfrutamos lo que hacemos, de otro modo jamás podríamos volver a Buenos Aires, que es una ciudad tan hermosa. ¡s un viaje gratis y además nos pagan por hacerlo! Y tenemos tantos fans en Argentina que miramos el lado bueno de las cosas. Es genial y es la explicación de porqué seguimos adelante después de 60 años: porque vivimos el rock and roll. Está en nuestras venas, en nuestra sangre, en nuestras almas. Si no, nos quedaríamos en casa y tendríamos una vida tan miserable como… no quiero decir la tuya, pero…”.

El aguijón ha sido clavado, uno siente el veneno que penetra pero no se deja inmovilizar aunque prefiere renovar el diálogo con Rudolf Schenker, que parece más amistoso. Aunque entre escorpiones nunca se sabe.

“Siempre que pienso en Buenos Aires –dice el guitarrista- recuerdo que fuimos una vez a cenar a las once de la noche y no había nadie. ¿Ya habían cerrado? No, era muy temprano. Disfrutamos de la tranquilidad, pero cuando salimos ya a la una de la mañana, había filas de gente queriendo entrar. Y recuerdo estar atrapado en un nudo de tránsito en la calle principal (probablemente Corrientes), a las tres de la mañana de un sábado. ¡Eso es Buenos Aires!”.

Rudolf Schenker es el guitarrista de Scorpions, y quien fundó la banda en 1965. Foto: AFPRudolf Schenker es el guitarrista de Scorpions, y quien fundó la banda en 1965. Foto: AFP

(¿Cómo explicarle a este ilustre alemán que ahora, después de las once y media, muy pocos lugares atienden a comensales tardíos?)

“Otra cosa que recuerdo –se entusiasma Schenker- es haber ido a visitar al cementerio que tiene los restos de Evita. Me pareció un lugar alucinante, muy espiritual. No es un cementerio común”.

Se les recomienda que la próxima vez vayan a Chacarita y que visiten la tumba de Gardel y otros famosos que descansan allí. Pero basta de gente muerta. Matthias Jabs está muy silencioso y Clarín le quiere tomar el pulso. “No, estoy bien, solo que no me gusta interrumpir a mis compañeros. Soy una persona muy educada”, se excusa el guitarrista.

Rumbo al festival

Scorpions participará del festival Masters of Rock el 26 de abril en Tecnópolis, y tendrá muy buena compañía: Judas Priest, otra banda histórica del heavy-metal, y grupos de renombre como Europe, Queensryche, los suecos Opeth y Savatage.

El flyer del festival Masters of Rock 2025.El flyer del festival Masters of Rock 2025.

Como toda agrupación cuyo ciclo vital se cuenta por décadas, Scorpions se enfrenta al dilema que aqueja a los que hicieron historia: ¿cómo conciliar lo que la gente quiere escuchar (temas conocidos) con lo nuevo que se quiere ofrecer (temas nuevos)?

Hace poco más de dos años, la banda refrendó su vigencia con Rock believer, un álbum que los mostró con el aguijón en alza. “Creo que tenemos una ventaja con esta gira –reflexiona Klaus Meine- porque celebramos los 60 años de Scorpions y eso nos permite un repertorio de todas nuestras épocas. Pero, para responderte, cuando tenemos un disco nuevo, tocamos cuatro o cinco temas que intercalamos entre lo que la gente quiere escuchar, esas canciones que conocen desde hace mucho”.

Meine vuelve a alzar su espolón cuando Clarín le pide una reflexión sobre la popularidad de sus baladas frente al tono más metálico del resto de sus canciones. “Sí, pero son big power ballads (baladas de alto poder), Still Loving you es el mejor ejemplo del género; tiene mucha fuerza, es muy pesada, pero al mismo tiempo tiene una melodía hermosa y es de esas canciones que van a vivir para siempre”.

Klaus Meine rockea pero también canta grandes baladas épicas con Scorpions. Foto: AFPKlaus Meine rockea pero también canta grandes baladas épicas con Scorpions. Foto: AFP

Prosigue: “Lo mismo corre para Wind of change, que tal vez no es tan fuerte como balada pero que toca el lado emocional de la gente. Es una balada de paz que también le gusta a las nuevas generaciones: el video oficial superó los mil millones de reproducciones. Cuando la tocamos, el clima cambia rápidamente en nuestros shows y hay gente llorando emocionada. Porque entienden el mensaje y significa mucho para ellos. Wind of change muestra el deseo de paz en el mundo, y que todos queremos que los conflictos en Medio Oriente y en Ucrania terminen pronto. No queremos guerra: queremos vivir en un mundo en paz”.

A lo largo de seis décadas, Scorpions ha conocido las alturas, los descensos, las orillas amigables y las profundidades oceánicas. No por nada anunciaron una separación en 2010 que finalmente omitieron. ¿Cuál ha sido el tiempo más desafiante de esta larga vida escorpiana?

“Para nosotros –dice Meine, y sus compañeros asienten- fueron los años ’90, cuando el rock alternativo se hizo tan fuerte y popular. Era una nueva generación y a su vez hubo un recambio en las compañías discográficas. Entonces, para una banda de rock clásico, la segunda mitad de los ’90 fue muy desafiante. Que Scorpions fuera un grupo multi platino en los años ’80, ya no significaba nada. Fue un momento muy difícil, que fuimos resolviendo con proyectos como ir a tocar a Asia y a Rusia, donde no había ni grunge ni rock alternativo. O grabando Unbreakable (Irrompible) en 2003, o haciendo Akustica con la Filarmónica de Berlín. Tuvimos que sobrevivir durante esos años y mantenernos activos y esperar a que el círculo vuelva al rock clásico. Y eso también sucedió”.

Como las serpientes, para Scorpions fue fundamental saber cambiar de piel y permanecer de pie, esperando que la marea de la historia vuelva a ponerse a su favor. No por nada, la evolución de los escorpiones en la tierra lleva 435 millones de años. Una resiliencia histórica que muy pocas especies pueden igualar. Al menos en el terreno del rock.