Esta vez le tocó a Julia Cáceres, de 92 años, otra jubilada que fue blanco de la inseguridad. Tres ladrones irrumpieron en su casa en Merlo, en la provincia de Buenos Aires, mientras dormía, y no solo la golpearon sino que también causaron destrozos en su vivienda.
“Me taparon la boca y me apretaron el cuello. Me dijeron que si gritaba, me iban a matar“, inició su dramático relato la mujer, quien se vio sorprendida por los delincuentes que forzaron la reja de la ventana y lograron ingresar a la vivienda, en el cruce de Garay y Rodríguez, Luego, en diálogo con América TV, se lamentó: “Podían ser mis nietos“.
La señora, que acusaba dolores en el cuerpo y mostró los moretones causados por las agresiones, contó: “Uno tendría 30 años y el otro era más chiquito”. No descartó que hubiera otras personas haciendo de “campana” fuera del hogar.
En su angustiante relato, Julia detalló: “Se subieron a la cama y me pidieron plata, dólares. Me sacaron los anillos que llevaba puestos y hasta un perfumito que me regalaron mis nietos. Se llevaron todo lo que pudieron: ropa, zapatillas y la poca plata que tenía”. Además, aseguró que “no llega a fin de mes”.
“Me pegaron mucho y me ahogaron“, resaltó la jubilada sobre el ataque que experimentó alrededor de una hora. La mujer posteriormente fue trasladada por la Policía a un hospital de la zona, donde fue atendida como consecuencia de los golpes que le propinaron y también porque le subió la presión.
Durante la entrevista, se difundió un número de cuenta personal para aquellos que deseen colaborar económicamente con Julia, debido a las pérdidas materiales que padeció.
Hasta el momento, por el violento suceso, no se registraron detenciones.
Un antecedente reciente de un caso similar ocurrió, a fines de enero en Temperley, cuando dos ladrones asesinaron a una mujer de 92 años tras ingresar a la casa y asaltarla. Un nieto fue quien encontró el cadáver de la víctima, identificada como Teresa Martínez, atado en la cama.
Con el correr de los días, ambos fueron mientras intentaban cambiar dólares que se habían llevado como parte del botín.