«Vivir en malla, andar descalza y no necesitar nada más». Eso era lo que postulaba Serena Andreatta a través de su cuenta de Instagram. La frase la había subido junto a una foto en la que se la veía con un snorkel y celebrando que había obtenido la certificación de Dive Master, la primera del camino profesional en el buceo recreativo. La imagen había sido tomada en Koh Tao, Tailandia, el lugar en donde la joven había vivido los últimos seis meses y el anteúltimo destino que visitó antes del trágico vuelco del micro de la empresa FixBus en el que viajaba, del que Serena se convirtió en la única víctima fatal.
La joven de 26 años había nacido en Rosario, Santa Fe. Entre 2018 y 2020, había estudiado en la Universidad Nacional de Rosario mientras trabajaba en un restaurante y en una inmobiliaria de esa ciudad.
En mayo de 2020, buscando nuevos horizontes, se mudó a Italia, en donde comenzó a trabajar como recepcionista y, paralelamente, a gestionar una empresa de asesoría para la tramitación de la ciudadanía italiana, orientada sobre todo a argentinos.
Serena amaba viajar, y su cuenta de Instagram es una prueba de ello. En las múltiples publicaciones, se la ve en destinos exóticos y paradisíacos. Desde Nueva York, Utah o San Francisco, en EE.UU., hasta el Taj Mahal en la India, pero con pasos también por Brugge, en Bélgica o Roma, en Italia la joven podía decir que había recorrido medio mundo.
Su último viaje, que inició a mediados de 2025 la llevó a Asia. Allí, conoció Vietnam y Tailandia, en donde se radicó durante más de seis meses en la isla de Koh Tao, un paraíso natural en el que obtuvo su certificación en buceo.
«Hace 6 meses llegué a Koh Tao sin tener la más remota idea de que el azul me iba a atrapar así. Mi vida pasó a ser despertarme a las 6 am todos los días para ir al agua, comer rico y volver a bucear una y otra vez», contaba el 30 de marzo, cunado logró ese hito.
Serena contaba además que «bajo el agua el ruido se apaga y solo escuchas tu respiración». «Nada más mágico que eso. Vivir en malla, andar descalza y no necesitar nada más..», agregaba, y sentenciaba. «¡Qué locura de isla, qué hermosa es la vida!».
Tras su paso por Asia, el 17 de abril de este año emprendió un viaje por Australia. Pasó diez días en Sidney y luego voló a Byron Bay, 600 km al norte.
Sin embargo, el viaje llegó a su fin en forma trágica y abrupta el jueves por la tarde, cuando el micro en el que viajaba volcó en la autopista Bruce a la altura de Gumlu (Queensland). Tras el accidente, Serena fue trasladada a un hospital pero murió como resultado de sus heridas. Fue la única víctima fatal en el episodio.
Si bien el vuelco ocurrió el jueves por la tarde, las autoridades difundieron la identidad de Serena recién en las últimas horas. Además de ella había otras 29 personas a bordo del micro, la mayoría extranjeros. Varias de ellas resultaron heridas y tuvieron que ser tratadas en los hospitales de Townsville, Ayr y Bowen.
Tras conocerse la noticia, David Crisafulli, primer ministro de Queensland, sostuvo que el recorrido que estaba haciendo la joven «era el viaje de su vida».










