Hay tres datos que cercan al Gobierno de Claudia Sheinbaum: un registro nacional que cuenta 134.000 personas sin localizar, una crisis forense que las instancias internacionales cifran en 70.000 cadáveres sin identificar y un margen de 23 días antes de que comience el Mundial de Fútbol. La presión sobre la crisis de desaparecidos no ha dejado de crecer dentro y fuera del país cuanto más se acerca el torneo. Ante las protestas de los colectivos de búsqueda en las sedes mundialistas y de los informes consecutivos de la ONU y de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) señalando la “crisis humanitaria de las desapariciones”, el Gobierno afirma que está haciendo algo “inédito” para afrontar la emergencia.










