Aston Villa vivió este jueves una jornada histórica en Birmingham. Menos de 24 horas después de haber conquistado por primera vez la Europa League derrotando 3 a 0 al Friburgo alemán en Estambul, miles de hinchas colmaron las calles del centro de la ciudad para recibir a un plantel que ya quedó grabado para siempre en la memoria del club. Y en medio de la celebración, Emiliano Martínez y Emiliano Buendía se robaron gran parte de la escena.
La fiesta comenzó temprano. Desde varias horas antes del desfile, familias enteras y simpatizantes vestidos con los tradicionales colores bordó y celeste se instalaron a lo largo del recorrido preparado por el Ayuntamiento de Birmingham y la dirigencia del club. El trayecto incluyó puntos emblemáticos de la ciudad como Broad Street, Centenary Square y el Jewellery Quarter, en una movilización multitudinaria que paralizó buena parte de la urbe.
En el piso superior de un micro descapotable recorrió las calles el plantel que terminó con una sequía de tres décadas sin títulos importantes para Aston Villa (el último había sido la Copa de la Liga inglesa en 1996) y que además devolvió al club a la cima continental por primera vez desde la Copa de Campeones de Europa de 1982. El principal responsable desde el banco fue el entrenador vasco Unai Emery, quien alcanzó su quinta Europa League como entrenador y volvió a demostrar su especial relación con el torneo.
Pero para los argentinos la celebración tuvo un sabor todavía más especial. Emiliano Buendía fue una de las figuras de la final: convirtió un golazo antes del descanso y además participó en varias de las mejores jugadas ofensivas del conjunto inglés. En Birmingham, los hinchas le dedicaron canciones durante buena parte del recorrido y el mediapunta respondió bailando, filmando con su celular y levantando la copa frente a la multitud.
La imagen más repetida de la jornada, sin embargo, volvió a tener como protagonista a Emiliano Martínez. El arquero marplatense fue ovacionado desde el momento en que apareció con lentes oscuros y una bandera argentina atada al cuello. El el guardavalla del seleccionado argentino venía de protagonizar otra actuación decisiva en una final europea, incluso jugando lesionado: sufrió la fractura de un dedo durante la entrada en calor previa al partido ante Friburgo, pero igualmente decidió jugar y fue clave con dos atajadas importantes para sostener el cero.
Durante el desfile, Martínez exhibió la medalla de campeón, cantó junto a los hinchas y hasta encabezó algunos de los clásicos cánticos de la tribuna. La conexión entre el arquero campeón del mundo y los simpatizantes de Aston Villa atraviesa uno de sus mejores momentos desde su llegada al club en 2020. Ya convertido en referente absoluto del equipo, el cancerbero formado en Independiente sumó ahora un título internacional que lo posiciona definitivamente entre los grandes ídolos contemporáneos de la institución.
«La gente decía que solo ganaba títulos con Argentina. Y adivinen qué… ¡Estaban equivocados! La gente decía que me quería ir al Manchester United. Y adivinen qué… ¡Estaban equivocados!«, dijo Dibu desde el micro descapotable que atravesó la ciudad. El arquero cerró con un «¡Love you guys!» .
⚽ EL DIBU ANIMA LOS FESTEJOS
Emiliano Martínez agarró el micrófono en la celebración del Aston Villa por la Europa League y dijo unas palabras.
▶️ Mirá #ESPNF90 en el Plan Premium de #DisneyPlus pic.twitter.com/XVgq6uHwD1
— ESPN Argentina (@ESPNArgentina) May 21, 2026
La presencia argentina fue una constante en los festejos. En varios tramos del recorrido aparecieron banderas albicelestes y camisetas de la Selección, mientras muchos hinchas coreaban los nombres de Martínez y Buendía. La escena recordó inevitablemente a los festejos mundialistas de Qatar 2022, aunque esta vez trasladados al corazón industrial de Inglaterra.
La consagración representa además un premio a la reconstrucción deportiva de Aston Villa, que en pocos años pasó de pelear por la permanencia en la Premier League a conquistar un torneo continental. En ese crecimiento, tanto Martínez como Buendía tuvieron un rol determinante y se transformaron en símbolos de un equipo que volvió a ilusionar a toda Birmingham.










