Una nueva ola de violencia del crimen organizado ha dejado al menos 24 muertos en Honduras con dos masacres en pocas horas. En el primer ataque este jueves fueron asesinados al menos 19 trabajadores de una finca de palma africana, en el municipio de Trujillo, departamento de Colón, en el Caribe hondureño, mientras se preparaban para iniciar su jornada. Unas horas después, una emboscada contra un grupo policial que perseguía a presuntos narcotraficantes en el municipio de Omoa, fronterizo con Guatemala, dejó cinco agentes muertos, han confirmado las autoridades. Los hechos han ocurrido pocos días después de que el Gobierno aprobara nuevas reformas contra el crimen organizado y las pandillas.









