El Fondo Monetario Internacional (FMI) volvió a poner el foco sobre las estadísticas oficiales argentinas y cuestionó la metodología con la que el INDEC mide la inflación. En su último informe técnico sobre la economía argentina, el organismo sostuvo que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) se encuentra “desactualizado” y pidió avanzar en una nueva ley que garantice mayor independencia para el instituto estadístico.
La observación forma parte del documento elaborado por el staff técnico del Fondo en el marco del seguimiento del acuerdo vigente con el gobierno de Javier Milei. Allí se señala que la actual canasta utilizada para medir la inflación perdió representatividad frente a los cambios en los hábitos de consumo de los hogares argentinos ocurridos en las últimas dos décadas.
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Actualmente, el IPC nacional todavía se basa en patrones de consumo relevados entre 2004 y 2005. El nuevo esquema elaborado por el INDEC utiliza datos de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares 2017/2018, que incorpora consumos hoy centrales como servicios digitales, plataformas de streaming e internet.
Según trascendió, el rediseño metodológico ya fue finalizado técnicamente por el organismo que conduce Marco Lavagna, aunque su implementación continúa demorada por decisión política. El Gobierno evita introducir modificaciones en un año electoral debido al posible impacto que podría tener sobre la medición de la inflación y las negociaciones salariales.

El FMI también reclamó una reforma institucional para fortalecer la autonomía del INDEC y blindar la calidad de las estadísticas públicas. El pedido se suma a otras recomendaciones realizadas por el organismo en materia de transparencia económica y credibilidad de los datos oficiales.
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Distintos análisis privados sostienen que el nuevo IPC podría arrojar niveles de inflación más altos que los actuales, especialmente por el mayor peso que tendrían los servicios dentro de la canasta. Algunas estimaciones mencionadas en informes económicos calculan diferencias de varios puntos porcentuales respecto de la medición vigente.
La discusión sobre el índice de inflación se produce en medio de la desaceleración de los precios que el Gobierno exhibe como uno de sus principales logros económicos. Sin embargo, el reclamo del FMI vuelve a abrir el debate sobre la calidad estadística y la necesidad de actualizar las herramientas con las que se mide el costo de vida en la Argentina.
RG









