Miguel Díaz-Canel se emociona con el puño en alto ante cientos de activistas de la izquierda europea y latinoamericana congregados en el centro de convenciones de La Habana, como se ve en un vídeo días antes de la llegada de un cargamento de ayuda humanitaria, mientras corean “Cuba no está sola”. Este viernes, se le ve haciendo el saludo militar entre trompetas y banderines de Cuba ante miles de personas reunidas en la llamada tribuna antiimperialista, entre la embajada estadounidense y el Malecón, para mostrar apoyo a Raúl Castro, de 94 años, que acaba de ser acusado por un tribunal de Estados Unidos por dar la orden de derribar dos avionetas de una organización anticastrista en 1996 en el que murieron cuatro personas.










