A principios de los 2000, recién graduado en medicina, Wendemagegn Enbiale (Akurdet, 50 años) empezó a trabajar como voluntario en las Misioneras de la Caridad de Madre Teresa en Adís Abeba. Allí conoció a un paciente de 21 años con una grave hinchazón en el pie causada por podoconiosis. Esta enfermedad tropical desatendida (ETD) afecta a unos cuatro millones de personas en el mundo y, de ellas, más de 1,5 millones se encuentran en Etiopía. “Intenté buscar información en la literatura médica, pero en la mayoría de los libros de medicina no había ni una sola frase. En uno hallé solo nueve líneas”, recuerda en una entrevista con EL PAÍS en Bilbao, donde ha recibido uno de los premios de la Fundación Anesvad, entregados el 14 de mayo.











