La imagen que dejó Leandro Paredes en la Bombonera durante su último partido con la camiseta de Boca encendió las alarmas. Desde la entrada en calor se lo vio tocarse la parte posterior de la pierna derecha, pero decidió mantenerse en el campo durante los 90 minutos pese al dolor. Tras el encuentro reconoció que arrastraba una molestia y los estudios posteriores confirmaron una distensión muscular en el isquiotibial derecho.
La lesión genera preocupación de cara a su participación en el Mundial y al viaje que la Selección Argentina debe realizar este sábado rumbo a Estados Unidos para afrontar los amistosos preparatorios frente a Honduras e Islandia, previstos para el 6 y 9 de junio. Esos compromisos ya quedaron descartados para el mediocampista.
“Venía arrastrando durante la semana una sobrecarga en el isquio, pero no me iba a perder este partido. No iba a salir. El entrenador me pidió que le dijera la verdad, que me cuidara porque tenía cosas importantes por delante, pero era un partido que no podía dejar pasar”, explicó el capitán xeneize tras la derrota.
La principal incógnita ahora pasa por saber si llegará en condiciones al debut mundialista del 16 de junio ante Argelia. La evolución de la lesión será determinante para definir su presencia en la lista definitiva que Lionel Scaloni deberá confirmar un día antes del estreno.
De todos modos, el jugador mantiene la tranquilidad que había mostrado tras el partido y durante las horas previas a conocerse el diagnóstico. En su entorno consideran que se trata de una lesión menor y confían en que podrá acortar los plazos habituales de recuperación gracias a su capacidad de trabajo y recuperación física.










