Un sorpresivo paro en la Línea C de subterráneo se lleva adelante este lunes por la mañana, y genera complicaciones para viajar en las primeras horas del día con largas colas para tomar un colectivo en la zona de la estación Constitución.
«Paro de subte: no a los trenes con asbesto», se puede leer en los carteles que los Metrodelegados pegaron para visibilizar el reclamo.
La medida fue anunciada durante la noche del domingo por la Asociación de Gremiales de Trabajadores de Subte y Premetro (AGTSyP), pero sorprendió a los usuarios que utilizan la línea diariamente.
El servicio no presta servicio en toda su extensión entre las estaciones de Constitución y Retiro. El resto de las líneas A, B, D, E, H y el Premetro funcionan con normalidad.
“La empresa no cumple con el acuerdo firmado en el acta del 31 de mayo de 2024, donde los Nagoya 5000 con asbesto ya no estarían en circulación para esta fecha”, expresó el secretario general del gremio, Néstor Segovia, en un comunicado.
En principio, la medida de fuerza está prevista para todo el transcurso del día, pero desde Emova están dialogando con los gremialistas para destrabar el conflicto.
#LíneaC – Servicio interrumpido por medida de fuerza gremial. 05:31
— Emova – Concesionario del Subte de Buenos Aires (@Emova_arg) June 1, 2026
«La empresa no dice que hoy vencía una formación y que ya no tendría que laburar más, y que tendríamos que estrenar coche nuevo para que los pasajeros viajen sin asbesto», expresó Segovia en diálogo con radio La Red.
Además, sostuvo que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires escuchó el reclamo que los gremialistas vienen realizando desde hace tiempo y sacó 400 toneladas del material tóxico.
«Estamos esperando una reunión. Hasta ahora no nos llamó nadie», agregó el secretario gremial. E insistió en la necesidad de que retiren la totalidad del asbesto por la salud de los trabajadores y de los pasajeros.
La empresa concesionaria asegura que están cumpliendo con un plan para quitar la presencia de asbesto de las formaciones, que por su resistencia se utilizó históricamente en la construcción, frenos de vehículos y aislantes, pero que es altamente tóxico y puede causar enfermedades graves como asbestosis, cáncer de pulmón y mesotelioma.
«Tenemos más de 5000 mediciones realizadas sobre la calidad del aire en todas las áreas de trabajo en el subte, que arrojan resultados muy por debajo de los considerados adecuados para la salud en su totalidad», expresaron desde Emova.










