Mientras avanza la investigación por el femicidio de Agostina Vega, el club Instituto de Córdoba anunció en sus redes sociales que su comisión directiva tomó la determinación de expulsar como socio de la institución a Claudio Barrelier, único detenido en el caso y principal sospechoso del crimen de la adolescente de 14 años.
«El Instituto Atlético Central Córdoba informa a sus socias, socios, hinchas y a la comunidad en general que, en virtud de los hechos de público conocimiento vinculados al crimen de Agostina Vega, actualmente objeto de investigación judicial y por los cuales se ha imputado bajo la figura de femicidio a una persona socia activa del Club, y conforme a las facultades previstas en su Estatuto Social, la Comisión Directiva ha puesto los antecedentes del caso en conocimiento del Tribunal de Convivencia de la Institución para su inmediata intervención dentro del ámbito de sus competencias», comienza diciendo el comunicado difundido en la redes.
Allí, la institución presidida por Juan Manuel Cavagliatto informó que «en ejercicio de las atribuciones disciplinarias que le son propias, y tras analizar los antecedentes reunidos, el Tribunal de Convivencia ha resuelto la expulsión de la persona involucrada de los registros sociales de la Institución, esto, sin perjuicio de la responsabilidad penal que las autoridades judiciales determinen».
La decisión adoptada, afirma, «se fundamenta en la extrema gravedad de los hechos investigados, en el estado actual de las actuaciones judiciales, en los antecedentes que han trascendido públicamente respecto de la situación bajo análisis, en la profunda conmoción social e institucional generada por el caso y en la manifiesta incompatibilidad entre tales circunstancias y los principios, valores y fines consagrados en el Estatuto Social del Club».
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— Instituto ACC (@InstitutoACC) June 3, 2026
«En consecuencia, Instituto Atlético Central Córdoba reafirma su compromiso con la defensa de los derechos humanos, la dignidad, la igualdad, la convivencia democrática y la construcción de ámbitos libres de toda forma de violencia y discriminación, principios que forman parte de la identidad institucional del Club y que se encuentran expresamente consagrados en su Estatuto Social y en su Protocolo contra la Violencia de Género», añade.
Barrelier es por el momento el único imputado por el femicidio de Agostina. Fue detenido el miércoles 27 de mayo y quedó alojado en el Complejo Carcelario de Bouwer. Este lunes se reunió con su defensor oficial, Jorge Cassini, luego que su anterior abogado, Jorge Sánchez del Bianco, renunciara a su defensa minutos antes de que se encontraran los restos de Agostina en un descampado de Ampliación Ferreyra.
El acusado había sido pareja de la madre de Agostina, Melisa Heredia, años atrás y seguían manteniendo un vínculo de amistad después de haber terminado la relación. De hecho, Barrelier, Heredia y Agostina habían estado juntos en dos eventos -un partido de fútbol amateur y un cumpleaños- el sábado en que la menor desapareció.
Barrelier es fanático de Instituto Atlético Central Córdoba, era socio hasta esta decisión que tomó el club, y pertenece a la facción de la barra brava ‘Los Rancho’ y militaba en el peronismo. Se desempeñaba como empleado en el área de Tránsito de la Municipalidad de Córdoba, pero fue desvinculado una vez que lo imputaron en el caso.
Según contó la madre a los medios, en la cancha había visto varias veces a Agostina.
Instituto, en su comunicado, expresó su «solidaridad, acompañamiento y respeto hacia su familia, amistades y seres queridos, poniéndose a disposición de los mismos y de las autoridades judiciales competentes para colaborar en todo aquello que resulte necesario». También deja «expresamente aclarado que Claudio Gabriel Barrelier no ha desempeñado funciones institucionales, deportivas ni representativas en el ámbito del Club«.
«Como institución social, deportiva y cultural comprometida con su comunidad, el Club rechaza toda forma de violencia y renueva su compromiso permanente con la promoción del respeto, la igualdad, la dignidad humana y la construcción de espacios seguros, ratificando que el deporte, la vida asociativa y la participación comunitaria deben constituir herramientas para la construcción de una sociedad más justa, igualitaria y libre de violencias. Instituto Atlético Central Córdoba no dará ni un paso atrás en la defensa y promoción de los valores que han forjado su identidad a lo largo de sus 107 años de historia», cierra.










