El Senado argentino ha logrado, en un giro inesperado, torcer la voluntad de Javier Milei y aprobar la designación como jueza federal de María Verónica Michelli, que había sido vetada por el presidente dado su parentesco con un periodista que ha investigado casos de corrupción que involucran al Ejecutivo. La intención del mandatario de retirar el pliego que previamente había enviado al Congreso disparó una fuerte discusión en el país, al ser duramente cuestionada por dirigentes políticos de la oposición y abrir incluso una grieta al interior de las filas libertarias.










