Lo que parecía una despedida más en el mercado de pases terminó convirtiéndose en otro foco conflictivo en Rosario Central que parece repetirse en los últimos tiempos. La anunciada incorporación de Carlos Quintana a Deportivo Riestra derivó en un fuerte enfrentamiento público con el presidente Gonzalo Belloso, una situación que obligó incluso al defensor a emitir un comunicado para intentar bajar la tensión.
La historia comenzó cuando Quintana, uno de los referentes del plantel que conquistó la Copa de la Liga 2023 y el campeonato de 2025, explicó los motivos de su decisión de dejar Arroyito. El experimentado zaguero sostuvo que, después de regresar de una lesión, dejó de sentirse importante dentro del proyecto deportivo y apuntó especialmente a su relación con el entrenador Jorge Almirón. Según relató, la falta de protagonismo fue determinante para buscar un nuevo destino.
En paralelo, en las redes sociales de Deportivo Riestra, anunciaron la llegada del jugador que luego de una conferencia de prensa de Belloso, borraron del ecosistema digital. Belloso ratificó la continuidad del entrenador Jorge Almirón y se refirió al caso Quintana con una dureza inusual.
El presidente recordó el respaldo que el club le brindó al futbolista durante su recuperación, destacó las condiciones contractuales que recibió y calificó sus palabras como un gesto de ingratitud hacia la institución.
“Salió a mariconear. Una falta de respeto total. Lo fuimos a buscar y el club se portó de forma increíble con él. Le dimos el contrato más alto de su vida. Y el día que se va tiró nafta al fuego después de perder 3-0. ¿Con qué necesidad, Carlitos Quintana? ¿Cómo podés ser tan desagradecido?”, dijo el Pejerrey sin pelos en la lengua.
Más allá de los trapitos al sol, desde Central sostienen que Quintana todavía debía cumplir obligaciones contractuales y presentarse a entrenar mientras se terminaban de resolver los detalles de su desvinculación. En ese contexto, Belloso reveló que la dirigencia se comunicó con Riestra luego de que el club bonaerense anunciara públicamente la incorporación del defensor. Poco después, aquella publicación fue eliminada.
«Quiero agradecerles a los hinchas de Rosario Central, como lo hice cada vez que pude, por todo el cariño que siempre me brindaron y que yo también les tengo, y a los dirigentes Gonzalo y Carolina, con los que en estos tres años y medio siempre tuve una excelente relación, no solo laboral sino también personal, y por el cariño y el respaldo brindado durante mi estadía en el club», fue el comienzo del posteo componedor de Quintana.
El episodio dejó expuesta una situación incómoda para todas las partes. De un lado, un futbolista que entendió que su ciclo estaba terminado. Del otro, una dirigencia que consideró inoportunas y perjudiciales sus declaraciones en un momento delicado para el equipo. No es la primera vez: la salida de Ignacio Malcorra a Independiente también fue turbulenta.
Con el conflicto instalado en la agenda futbolera, Quintana decidió expresarse nuevamente. En un mensaje difundido horas después de la conferencia presidencial, agradeció el cariño recibido durante sus años en Rosario, destacó la relación mantenida con los dirigentes y aseguró que nunca tuvo intención de lastimar al club ni a sus hinchas. También definió su paso por Central como la mejor etapa de su carrera y remarcó el afecto que tanto él como su familia sienten por la institución.
Sin embargo, el intento conciliador difícilmente alcance para borrar una polémica que dejó secuelas. La salida de Quintana, lejos de cerrarse con una despedida emotiva, terminó revelando tensiones internas que permanecían ocultas y abrió un nuevo foco de conflicto en un Central que busca reorganizarse de cara al segundo semestre, en el que Ángel Di María no está confirmado.
Lo que debía ser simplemente un cambio de camiseta se transformó en una disputa pública entre un referente del vestuario y la conducción del club. Y, al menos por ahora, ninguna de las partes parece haber dicho la última palabra.










