En medio de la práctica de este jueves de la Selección Argentina, cuando la preocupación en el cuerpo técnico de Lionel Scaloni pasaba por los problemas físicos de Nicolás Tagliafico y el alivio de ver a Emiliano Martínez con los guantes puestos tras su fractura, hubo un momento que se salió del libreto y logró sacarle una sonrisa inmediata al entrenador. Y es que pegado a la línea de cal lo estaba esperando un viejo conocido que lo obligó a detenerse. Se trataba de Djalminha, el exenganche brasileño con el que vivió momentos de gloria en el Deportivo La Coruña.
El cruce fue simple, sin protocolo ni distancia. Antes de empezar a repartir indicaciones, Scaloni se acercó a su antiguo compañero para darle un abrazo largo, decirle algunas palabras al oído y gestos de complicidad que no necesitaban traducción. Djalminha, hoy abocado a la comunicación y presente en el Mundial como comentarista para la señal de streaming CazéTV, se acercó al entrenamiento y se quedó hasta el inicio de la práctica.
“Es un gran conductor de grupo. Estoy muy contento de volver a ver a Scaloni, jugamos juntos cinco años y tenemos muchas historias juntos en Deportivo de La Coruña”, contó luego, todavía con la escena reciente.
La historia entre ambos protagonistas se remonta a finales de los 90 y principios de los 2000, siendo parte de la era dorada del Deportivo La Coruña. Scaloni llegó desde Estudiantes de La Plata en enero de 1998 y se instaló en un equipo que ya tenía a Djalminha como una de sus grandes figuras, un enganche brasileño de talento impredecible. Durante cinco temporadas completas compartieron vestuario y conquistaron la Liga de España 1999-2000 y la Copa del Rey 2002, los títulos más importantes en la historia del club gallego.
🇦🇷🇧🇷 ¡DOS QUE SE CONOCEN MUY BIEN! El afectuoso saludo de Lionel Scaloni con Djalminha, excompañeros y campeones en La Coruña.
📺 Mirá los mejores partidos de la #FIFAWorldCup por ESPN, en el Plan Premium de #DisneyPlus pic.twitter.com/2hhQ8dSbUy
— ESPN Argentina (@ESPNArgentina) June 11, 2026
El brasileño, siempre fiel a su impronta, lo resumió años después sin demasiada vuelta. “Jugamos juntos cinco años y tenemos muchas historias juntos en Deportivo de La Coruña”, expresó. Historias que van desde noches de gloria hasta la convivencia con un vestuario que marcó una época dorada en el fútbol español.
Por su parte, tiempo atrás, Scaloni recordó en distintas entrevistas las situaciones más insólitas de aquel vestuario, como cuando Djalminha impulsó teñirse el pelo a todo el plantel tras un título, o aquellas jornadas interminables de festejos que duraban días. Aunque esa convivencia también se transformó en respeto mutuo. “Desde joven tenía carácter de líder”, insistió Djalminha sobre Scaloni, en una frase que hoy resuena distinta al verlo como campeón del mundo y conductor de la Selección Argentina.
Por eso el cruce en el Mundial tuvo algo de retorno instantáneo a otra época. Dos excompañeros que alguna vez compartieron gloria en Riazor volvieron a encontrarse en un contexto completamente distinto: uno como entrenador del equipo campeón del mundo, el otro como comentarista, pero ambos todavía unidos por aquella etapa en la que el fútbol los puso del mismo lado de la historia.









