Un intento de robo bajo la modalidad de boqueteros fue desarticulado durante las primeras horas de este domingo en una sucursal de la entidad bancaria estatal bonaerense en Baradero, mediante un veloz despliegue de la Policía de la Provincia que culminó con la captura de 12 personas.
Voceros de la fuerza pública adelantaron que el suceso tuvo lugar en las instalaciones ubicadas en la intersección de las calles Laprida y Fray Justo Santa María de Oro, espacio donde ejercieron funciones miembros de la Superintendencia de Delitos Complejos y Crimen Organizado junto con efectivos del Grupo Halcón. Quienes llevan adelante la investigación precisaron que dentro del grupo de los 12 apresados se identificó a 11 hombres y una mujer.
La Policía Bonaerense efectuaba tareas de seguimiento desde hacía 20 días sobre un conjunto delictivo que presentaba la factibilidad de cometer un asalto en alguna sucursal bancaria a través de perforaciones, aunque inicialmente no se poseía la certeza del punto geográfico exacto escogido para las maniobras. En concordancia con las tareas de inteligencia recolectadas por las fuerzas de seguridad, la organización delictiva contemplaba dos opciones potenciales como objetivos públicos: la sucursal del Banco Provincia en Baradero o bien la correspondiente a la localidad de Morón, motivo por el cual se le otorgó intervención legal a la órbita de la Justicia federal de dicha jurisdicción.

El estado de las excavaciones y los elementos incautados
Hasta el momento se ignora el grado de desarrollo de la excavación realizada, dado que el personal de la Policía Bonaerense no se había adentrado en la estructura pasadas las 9 AM; no obstante, diversos involucrados resultaron localizados con restos de lodo en sus vestimentas. En los procedimientos, la Dirección de Investigaciones contra el Crimen Organizado procedió al secuestro de una multiplicidad de utilidades de trabajo —entre las que se contaron palas, herramientas amoladoras junto con discos de recambio, mazas y elementos de corte—, además de sacos destinados a escombros que no alcanzaron a completarse, dos armas de puño tipo pistola y cuatro dispositivos de telefonía móvil que quedarán sujetos a peritajes.
De igual modo, se incautaron dos vehículos utilitarios: una unidad Iveco Daily de tonalidad blanca y otra de marca Volkswagen. El dominio vehicular de la Iveco se encuentra asociado a un ciudadano residente en la Capital Federal que figura, en los registros formales, dentro del rubro inmobiliario. Dicha numeración de patente acarrea un pasivo cercano a los 3 millones de pesos derivado de multas de tránsito sin abonar en demarcaciones tales como La Matanza y Vicente López. Por su parte, la identificación correspondiente al rodado Volkswagen se encontraba deliberadamente cubierta con lodo en el instante en que fue hallada.

Los antecedentes de delincuentes extranjeros en asaltos subterráneos
Causa particular atención entre las autoridades la inclusión de un ciudadano de origen uruguayo dentro de la estructura de la banda. De acuerdo con lo consignado por fuentes claves del caso a Infobae, los autores materiales acusados de planificar el asalto por túneles más arriesgado del período contemporáneo poseían la misma nacionalidad, encontrándose entre ellos tres sujetos con nexos en la parcialidad violenta del club Nacional. Aquella organización criminal resultó desbaratada en el mes de septiembre de 2024 por obra de la Justicia de San Isidro, bajo el cargo de perforar una notable obra subterránea de 150 metros de longitud que presentaba un trazado con dirección a un banco situado en el sector céntrico de la mencionada comuna. La construcción demandó un riguroso trabajo de ingeniería que dio inicio con la simulación del arrendamiento de una locación inmobiliaria que hacía las veces de fachada y punto de acceso. En el sitio, correspondiente a un antiguo espacio de reparaciones mecánicas, la agrupación criminal montó una cubierta comercial dedicada a la comercialización de placas diseñadas para mitigar la humedad.
Las fuerzas de seguridad hallaron en dicha locación un área de faena provista de un mecanismo de aireación que aseguraba la circulación de oxígeno, en combinación con una red de electricidad encargada de suministrar luz y fuerza motriz. Entre las utilidades secuestradas se ubicaron múltiples máquinas perforadoras de mano. Asimismo, las delimitaciones del túnel contaban con estructuras de contención de madera para prevenir posibles desmoronamientos. Diego Merladet, conocido bajo el alias de “La Cocona” y sindicado como otro componente de la hinchada de Nacional bajo investigación por su eventual participación en el diseño de la frustrada incursión, resultó muerto de forma violenta en Canelones durante el mes de agosto de 2024.










