Desde hace cuatros años que los argentinos tenemos el corazón agrandado, casi con la forma de una estrella (la tercera). Aunque sea una metáfora, la alegría, la tensión y la incertidumbre no son solamente emociones. También generan cambios reales y medibles en el cuerpo.
Se viene el primer partido de Argentina en la Copa Mundial de la FIFA 2026, este martes, y la Fundación Cardiológica Argentina (FCA) compartió diez preguntas basadas en evidencia científica internacional para ayudar a los hinchas de la Selección a iniciar el torneo -con picadas, expectativas, y sí, quizá también algo de alcohol- de una manera «segura y saludable».
1. ¿Qué le pasa al corazón cuando vivimos un partido de alta tensión?
«La frecuencia cardíaca aumenta, la presión arterial se eleva y el cuerpo libera hormonas que lo preparan para afrontar una situación que interpreta como desafiante», detallan en el informe que realizó la fundación que depende de la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC).
Aunque estemos sentados frente a una pantalla, el cerebro no permanece indiferente a lo que ocurre dentro de la cancha. Esta respuesta no es solamente una percepción subjetiva.
Un estudio publicado en 2026 en la revista Scientific Reports mostró que la frecuencia cardíaca de los espectadores comenzaba a incrementarse incluso horas antes del inicio del encuentro, alcanzando sus valores más elevados durante los momentos de máxima tensión competitiva.
Para la mayoría es una reacción normal y transitoria. «Pero en quienes presentan enfermedad cardiovascular previa, hipertensión arterial o insuficiencia cardíaca, este aumento temporal de la exigencia puede adquirir una relevancia clínica particular», marcan.
Una sensación que todos reconocemos, que es “sentir el partido en el pecho”, no es una exageración.
«‘No es una forma de decir. Es fisiología pura. En el momento clave, el cerebro lee esa emoción como una amenaza y activa el sistema simpático, las suprarrenales descargan adrenalina y el corazón recibe una orden inmediata: latir más rápido y más fuerte», explica a Clarín Omar Prieto, miembro del Comité Ejecutivo de FCA.
De 70 latidos en reposo podemos saltar a 120 o 140 sentados en el sillón, sin movernos. «Por eso pasa algo curioso: tomamos conciencia de un latido que normalmente ignoramos. Eso es sentir el corazón en el pecho», agrega el cardiólogo.
Para la mayoría, dura un instante y no deja huella. «En quien ya tiene un corazón enfermo, esa misma descarga -puntúa Prieto- puede ser el disparador de un evento. No es casual que en los grandes clásicos suban las consultas cardíacas».
2. ¿Qué efecto tiene el consumo de alcohol durante los partidos?
El efecto del alcohol sobre el sistema cardiovascular merece especial atención.
«Los datos disponibles muestran que los espectadores que consumen alcohol durante encuentros de alta tensión presentan frecuencias cardíacas más elevadas que quienes no lo hacen. Estas diferencias pueden hacerse aún más evidentes durante los momentos decisivos del partido, cuando la carga emocional alcanza su punto máximo», describen.
Además, el alcohol puede favorecer la aparición de arritmias, elevar la presión arterial y contribuir a la deshidratación, especialmente cuando se consume en exceso.
La espera por la Selección en Kansas. Foto: Juano Tesone/ Enviado especialA esto se suma que en las juntadas seguro las comidas sepan abundantes, con exceso de sal, como es el caso de los embutidos, y como algunos partidos son a las 22, también habrá alteraciones del sueño y, claro está, menor actividad física.
«La recomendación no es dejar de celebrar, sino hacerlo con equilibrio. Disfrutar del fútbol no requiere excesos y la moderación continúa siendo una de las mejores aliadas para proteger la salud cardiovascular», recomiendan los cardiólogos de la fundación.
3. ¿Puede un partido de fútbol desencadenar un infarto?
Una definición puede paralizar a un país entero. Para algunas personas, ese instante puede ser más que un recuerdo deportivo.
«Lo que es concreto es que las emociones tanto los positivas como las negativas, todo lo que ingresa por nuestros sentidos y producen señales químicas en nuestro cuerpo que afectan los distintos sistemas. En lo específico cardiovascular, la acción de la hormona cortisol y la adrenalina provocan estrés, que puede traducirse en una arritmia», explica a Clarín Sergio Mauro, director del Curso de Actualización en Cardiología del Ejercicio y del Deporte de la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC).
Si esa arritmia es compleja, detalla el cardiólogo, puede desencadenar hasta una muerte súbita en el caso específico de un infarto de miocardio. «Puede contribuir a que una lesión en una arteria coronaria que habitualmente no tiene la severidad como para dar un síntoma, ante esta circunstancia sufra modificaciones, que ocluyan bruscamente la arteria y desencadenar un infarto», describe.

Esta relación, aclara, fue documentada en distintos torneos internacionales. Uno de los más conocidos observó un aumento significativo de las internaciones por infarto agudo de miocardio luego de la eliminación de Inglaterra frente a Argentina durante la Copa Mundial de 1998.
«Es importante entender que el partido no genera una enfermedad cardíaca. Lo que puede hacer es poner de manifiesto una condición preexistente que hasta ese momento permanecía silenciosa», distinguen desde la Fundación.
4. ¿Se puede sufrir más viendo un partido que jugándolo?
La pregunta parece exagerada. Pero desde el punto de vista fisiológico existen situaciones en las que un hincha que mira puede experimentar niveles de tensión comparables a estar dentro de la cancha.
«Los deportistas entrenan durante años para competir bajo presión. Cuentan con preparación física, experiencia y herramientas para gestionar el estrés propio de la competencia. El espectador, en cambio, vive el partido desde un lugar muy diferente: está emocionalmente involucrado, pero no tiene ninguna posibilidad de influir sobre el resultado».
Esa combinación de expectativa, incertidumbre y falta de control constituye uno de los principales desencadenantes de la respuesta biológica al estrés.
«Especialmente en instancias decisivas de un mundial, el organismo libera adrenalina y otras hormonas que aumentan la frecuencia cardíaca, elevan la presión arterial y preparan al cuerpo para afrontar una situación que interpreta como desafiante», describen.
Cuanto mayor es la identificación con un equipo, más intensa suele ser esta respuesta. «Estudios realizados durante Copas Mundiales demostraron incrementos significativos de eventos cardiovasculares coincidiendo con partidos de gran carga emocional, particularmente durante eliminaciones, definiciones cerradas o encuentros de máxima trascendencia».
5. ¿Las emociones deportivas producen cambios hormonales medibles?
«Sí. Lo que sentimos durante un partido puede medirse», sentencian. Las emociones tienen una traducción biológica concreta y una de las formas de observarla es a través de las hormonas relacionadas con el estrés.
Es el cortisol del que habló Mauro más arriba. Un estudio publicado en la revista Stress and Health observó que los espectadores más comprometidos emocionalmente con el resultado del encuentro desarrollaban respuestas hormonales considerablemente superiores durante el partido.
Estas respuestas son normales y forman parte de mecanismos que acompañaron a los seres humanos durante miles de años. Pero también permiten comprender que las emociones tienen efectos reales sobre el organismo.
6. ¿Por qué las definiciones por penales son consideradas un momento de especial riesgo?
Durante algunos minutos, millones de personas comparten la misma incertidumbre. Un penal. El silencio se instala. La respiración se contiene. Quizá es la situación deportiva de mayor carga emocional durante un mundial, sobre todo si define al ganador del partido. Nuestro organismo responde de manera inmediata.
La adrenalina aumenta, la frecuencia cardíaca se acelera y la presión arterial se eleva.
Montiel patea el último penal de Argentina frente a Francia en Qatar 2022. Foto: AFP«Las investigaciones realizadas durante distintas competiciones internacionales demostraron que los eventos cardiovasculares aumentan durante encuentros de máxima trascendencia emocional, particularmente cuando el resultado permanece incierto hasta los últimos instantes».
Aclaración: la inmensa mayoría de las personas atravesará estos momentos sin consecuencias clínicas. Pero, de nuevo, quienes presentan enfermedad cardiovascular previa, pueden transitar la situación de una manera más intensa, tampoco, de todas formas, necesariamente «riesgosa».
7. ¿El calor puede aumentar los riesgos durante el Mundial?
No va a ser nuestro problema, si estamos en esta ola polar en Argentina. Pero la Copa Mundial de la FIFA 2026 se realiza durante un verano realmente ardiente en los tres países anfitriones. Y para los que pudieron o van a viajar, sin dudas supone un factor adicional a tener en cuenta.
«Cuando la temperatura ambiente aumenta, el organismo debe realizar un esfuerzo extra para mantener estable su temperatura corporal. Como consecuencia, el corazón trabaja más, aumenta la sudoración y se modifican los requerimientos de líquidos».
Investigaciones realizadas en condiciones ambientales similares a las previstas para este Mundial, citan los autores de este ranking de preguntas, mostraron mayores niveles de disconfort térmico y una mayor vulnerabilidad en adultos mayores y personas con enfermedades cardiovasculares.
La hidratación adecuada, el acceso a espacios ventilados, la protección frente al sol y la atención a los síntomas de agotamiento por calor son medidas simples que deben aplicarse.
8. ¿Quiénes deberían extremar los cuidados durante el Mundial?
Los y las hinchas más vulnerables son quienes tienen enfermedad coronaria, antecedentes de infarto, insuficiencia cardíaca, hipertensión arterial, diabetes, arritmias o enfermedad cerebrovascular.
«Esto no significa que deban privarse de disfrutar del torneo. Significa que deben hacerlo manteniendo sus controles médicos habituales, respetando la medicación indicada y consultando precozmente ante la aparición de síntomas de alarma», detallan.
Mauro da unas especificaciones. «Las precauciones que deberían tener sería la modulación de la de las emociones. En ese caso, es común recomendar a los pacientes con cardiopatía el trabajo sobre ese tema en la terapia psicológica o las técnicas de meditación». Y también puede ser indicado que tomen un ansiolítico.
«En este caso se puede ajustar una dosis para darla previa al partido, lo que se recomienda habitualmente en estos pacientes que sabemos van a sufrir de ese tipo de emociones, es hacer una valoración previa con su cardiólogo para ver si hay que hacer un ajuste en la meditación, ver cómo está su presión, su ritmo cardíaco. No automedicarse», advierte el cardiólogo.
9. ¿Qué hacer ante un paro cardíaco durante un evento deportivo?
Cuando una persona sufre un paro cardíaco, cada minuto cuenta. La posibilidad de supervivencia depende en gran medida de la rapidez con la que se reconozca la situación y se inicien las medidas de asistencia.
«Numerosos estudios demostraron que la reanimación cardiopulmonar (RCP) realizada por testigos y el uso precoz de un desfibrilador externo automático (DEA) aumentan significativamente las probabilidades de supervivencia y recuperación neurológica».
La cadena de supervivencia, describen desde la fundación, comienza con «reconocer el colapso, activar el sistema de emergencias, iniciar maniobras de RCP y utilizar un DEA cuando esté disponible»
10. ¿Cómo podemos disfrutar del Mundial cuidando nuestro corazón?
«Manteniendo los tratamientos indicados en los pacientes, controlando adecuadamente los factores de riesgo, evitando los excesos con el alcohol, respetando las horas de descanso, manteniéndose hidratados y realizando actividad física de manera regular», resumen los cardiólogos las medidas para afrontar cada partido de la mejor manera.










