El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha enviado este martes desde la cumbre del G-7 en Évian-les-Bains dos mensajes de presión hacia Benjamín Netanyahu y Vladímir Putin. El mandatario estadounidense pidió al primer ministro israelí “ser más responsable con Líbano”, criticó sus ataques contra el sur de la capital del país vecino y envió una señal inusual y algo críptica sugiriendo que sea Siria quien se ocupe de Hezbolá, la milicia libanesa contra la cual lucha Israel. Poco después, de cara al Kremlin, avisó de que está dispuesto a reactivar las sanciones energéticas que había suspendido por la tensión en los mercados causadas por su ataque contra Irán.










