El mundo y el Mundial siguen girando alrededor de Leo Messi. El rey. El día que empezó con los dobletes de Kylian Mbappé y Erling Haaland acabó con un triplete monumental del argentino. Aquí estoy yo, gritó el astro al planeta. Está a una semana de cumplir los 39 años, pero el genio todavía gobierna y golea partidos en una Copa del Mundo como un veinteañero. O, mejor dicho, mejor que cuando él tenía 20. En Qatar enterró todos sus viejos duelos y quebrantos con la selección, y el astro ordena cuándo y cómo inclina los partidos.










