La directora del Museo del Cine Pablo Ducrós Hicken, Paula Félix-Didier, presentó su renuncia tras 17 años al frente de la institución porteña y puso fin a una gestión reconocida tanto en la Argentina como en el exterior por su trabajo en la preservación del patrimonio audiovisual. La decisión se da en medio de fuertes tensiones con las autoridades culturales de la Ciudad de Buenos Aires y provocó una ola de respaldos de referentes del cine nacional.
La funcionaria confirmó su salida a través de las redes sociales. «Queridos amigos del Museo del Cine: a fin de mes dejaré mi cargo como directora, aunque sigo en el equipo que sostiene este espacio. Gracias a la ministra Gabriela Ricardes por el diálogo en este proceso, y a esta comunidad por su cariño de siempre», escribió. Además, aclaró que continuará vinculada a la institución desde otro rol dentro del Ministerio de Cultura porteño.
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La salida de Félix-Didier se hará efectiva a fines de junio, aunque antes participará como representante del museo en la cuadragésima edición de Il Cinema Ritrovato, el prestigioso festival internacional dedicado a la restauración y recuperación cinematográfica que se realizará entre el 20 y el 28 de junio en Bolonia, Italia.
Docente, investigadora y especialista en preservación audiovisual, Félix-Didier asumió la dirección del Museo del Cine en 2008 y desde entonces encabezó una profunda transformación de la institución. Durante su gestión impulsó la recuperación, catalogación y restauración de miles de materiales audiovisuales que forman parte de la memoria cultural argentina.
En 2008, junto al investigador e historiador Fernando Martín Peña, anunció el descubrimiento de 25 minutos perdidos de Metrópolis, la obra maestra de Fritz Lang estrenada en 1927. El material, que se creía desaparecido, fue encontrado dentro del archivo del propio museo y permitió reconstruir la versión más completa de una de las películas fundamentales del siglo XX.
Aquel hallazgo colocó al Museo del Cine porteño en el centro de la escena internacional y consolidó el prestigio de la institución entre archivos, cinematecas y festivales especializados de todo el mundo.
Conflictos con Cultura
La renuncia llega después de varios meses de tensiones internas dentro del Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires. Según trascendió, Félix-Didier había sido sumariada y suspendida durante diez días por un conflicto laboral con una empleada que ya no forma parte del museo.
Aunque el episodio ya había sido resuelto, el sumario administrativo continuó su curso. Fuentes vinculadas al caso dijeron a La Nación que si la funcionaria no presentaba su renuncia, podía enfrentar una cesantía que le habría impedido continuar trabajando dentro de la estructura del Gobierno porteño.
Las diferencias se profundizaron cuando la ministra de Cultura, Gabriela Ricardes, impulsó cambios en la conducción de la institución. En el sector señalan que la intención era designar al productor y restaurador Fernando Madedo al frente del museo.
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Ricardes integra el círculo de máxima confianza de Hernán Lombardi, actual ministro de Desarrollo Económico de la Ciudad y una de las figuras con mayor influencia sobre la política cultural porteña. Ambos trabajaron juntos durante las gestiones de Horacio Rodríguez Larreta y Jorge Macri.
Uno de los puntos de conflicto estuvo vinculado al proyecto para traer a Buenos Aires una versión local del Festival Lumière, el encuentro internacional especializado en restauración cinematográfica que nació en Lyon, Francia y cuenta con respaldo del Festival de Cannes.
La propuesta era impulsada por Madedo, pero generó resistencias dentro del ámbito de la preservación audiovisual porque se superponía con iniciativas similares que desde hacía años desarrollaba el propio Museo del Cine bajo la conducción de Félix-Didier.

Para numerosos especialistas, el debate excedía una simple cuestión de programación y reflejaba dos visiones diferentes sobre el futuro de la institución y las políticas públicas vinculadas al patrimonio audiovisual.
La salida de Félix-Didier provocó una inmediata reacción de respaldo por parte de cineastas, archivistas, investigadores y trabajadores de la cultura. Durante los últimos días, las redes sociales se llenaron de mensajes de apoyo a la directora saliente y de preocupación por el rumbo que pueda tomar una institución considerada clave para la conservación de la memoria cinematográfica argentina.
Reconocida en festivales, archivos y universidades de todo el mundo, Félix-Didier deja la dirección del Museo del Cine después de casi dos décadas marcadas por la recuperación de materiales históricos, la profesionalización de los procesos de preservación y la consolidación internacional de una institución que hoy es referencia en América Latina.
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