Bien entrada la noche del miércoles, en Caracas, un hombre con un megáfono informaba a sus vecinos de las primeras consecuencias del peor terremoto desde 1967. Era el alcalde de Chacao, Gustavo Duque, al frente de uno de los municipios caraqueños más castigados por los dos sismos que sacudieron este miércoles varios estados de Venezuela. Desde un barrio donde al menos cuatro edificios se convirtieron en escombros en cuestión de segundos, Duque se ha vuelto una rareza en una noche de caos y pánico: alguien que da información.
Un megáfono contra la opacidad: Venezuela afronta una tragedia sin apenas información









