Los agitados días de feria han pasado y la octava edición de MAPA nos dejó algunos proyectos muy singulares que marcan ese camino que los organizadores propusieron para robustecer la infraestructura del arte, consolidar prácticas que expandan horizontes y tejer nuevas redes con eje en lo más accesible, vital y dinámico. A continuación, algunos casos con quienes hablamos en el penúltimo día.
Local 15. Son oriundos de Rosario y es la primera vez que muestran en Buenos Aires. Tienen algunas piezas del colectivo Hada Rosa, de los mendocinos Juan Castillo y Ayelén Villalba. La serie Animalitos toma el diseño de sus cueros reales, les cambian la escala y lo reproducen con cuentas de cristal de distinto tamaño. Ayelén es investigadora del Conicet y han armado una serie las «ranas tehuelches», se trata de una especie en extinción, en parte por la producción minera. Durante la pandemia armaron unas cuentas que se alargan en una enorme cadena para mostrar simbólicamente el cabello de María Magdalena. Local 15 está ubicado en el Pasaje Pan o también llamado Pam, que es el nombre de una pequeña y antigua galería de Rosario, inaugurada en 1899, lo que la convierte en la más antigua de la ciudad.
Somos BRUMA. Es un colectivo de artistas ucranianos y rusos que viven y crean en Buenos Aires. «El nombre del proyecto refleja ese estado de transición que compartimos. Hay mucha incertidumbre y nebulosa en nuestras vidas; se ha convertido en nuestro estado habitual», cuenta Kristina Kirilina.
Juntos comparten exilio y una cultura con muchos lazos entre rusos y ucranianos que no tiene por qué alinearse con la política estatal. Viven en la zona de Colegiales, se unieron acá, antes no se conocían y cada uno conserva su sesgo enlazando tradiciones, mitos y acciones que recuerdan a su infancia o lo que dejaron atrás. Ellos son: Kristina Kirilina, Polina Goman, Pasha Chibis, Kausha Miloslavskii, Olesia Lavrivenko, Yuri Chursin y Anastasia Berezina.
Textiles de Tania Ortíz. Fondo Fluido. Es una iniciativa solidaria dentro del circuito artístico argentino. Fundada en 2020, se trata de un proyecto de intercambio económico, cooperativo y dinámico creado por la artista Marina De Caro junto a otros referentes.
Nació para contrarrestar las lógicas comerciales tradicionales de las galerías capturando un porcentaje del dinero que circula en el mercado del arte para apoyar proyectos artísticos independientes, iniciativas educativas y de impacto social que quedan fuera del circuito comercial. Funciona mediante alianzas entre artistas, galerías y ferias. Los artistas ofrecen obras a precios accesibles y un porcentaje de las ventas se destina a este fondo común solidario. Han financiado decenas de aportes económicos a creadores de todo el territorio nacional, promoviendo redes de cuidado y autogestión dentro de la comunidad artística.
Una galería para artistas con trayectoria, que cobran el 100% de la obra, reparten un 30% a otros artistas con necesidades urgentes o a una iniciativa de artista con impacto social, y destinan el 10% a Fondo Fluido. Artistas participantes: Karina El Azem, Marcelo de la Fuente, Virginia Buitrón, Silvina Resnik, Pablo Sinaí, Elena Blasco, Cynthia Kampelmacher, Ana Casanova y Alicia Esquivel. Tienen un catálogo digital.
Obra de Jesús Casimiro en Mapa 2026.CASAGALERÍA. Situada en el norte de Salta, se configura como un espacio de reflexión y diálogo en torno al arte contemporáneo, con un énfasis en la relación entre la creatividad y el patrimonio natural y cultural de la región. En este territorio de historia y diversidad, buscan promover la producción artística que active una conversación entre lo contemporáneo y las memorias ancestrales, los paisajes y las narrativas culturales.
Lo integran algunos artistas legendarios, no por su edad sino por su trayectoria. El caso de Jesús Casimiro, nacido en Luracatao, Alto Valle Calchaquí, una zona de tejedores que pasan sus conocimientos a otras generaciones, inventó puntos, maneras de tejer, con el tiempo aparece lo tridimensional o instalativo. El arte contemporáneo les ha abierto las puertas para dejar de ser artesanías para ser obra de arte, creatividad, sensibilidad, alusiones a la contaminación, corteza de árbol.
Fotografia de Guadalupe Miles en Casagalería. Artistas: Guadalupe Miles (1971), Sofía Huidobro (Salta, 1970), Tania Ortiz (Salta, 1972), Magdalena Pujals (1975, Buenos Aires), Jesús Casimiro (Salta, 1968), Claudia Lamas (1974, Salta).
Galería Phuyu. Es un destacado espacio cultural de exhibición de arte contemporáneo fundado en Buenos Aires en 2022. Funciona como un punto de encuentro y visibilización para artistas nacionales e internacionales de distintas disciplinas. Su nombre proviene de la visión andina de la nubosidad y el tránsito constante, metáfora que traslada a la mutación de las propuestas estéticas de su catálogo. Ubicado en Esmeralda 988, Interior 5, en Retiro, tiene una modalidad de ingreso únicamente con cita previa. La galería es dirigida por Cristias Rosas Chocano y promueve activamente un diálogo transversal entre formatos: fotografía contemporánea, pintura y escultura.
La impactante imagen de Delfina Pignatiello, en Mapa 2026.Delfina Pignatiello, la reconocida exnadadora olímpica y artista argentina nacida el 19 de abril de 2000. En junio de 2022, con solo 22 años, anunció su retiro definitivo del alto rendimiento. Su nueva vida como artista y fotógrafa logra reconectar con el agua desde una faceta creativa y profesional centrándose en la fotografía subacuática y de moda. Esta obra expone fotografías de nadadoras artísticas tomadas en apnea debajo del agua.
POSTVITRUVIO / Luciano Colman. Teología de la máquina es una obra que interpela uno de los grandes dilemas de nuestro tiempo. Tomando como punto de partida el Hombre de Vitruvio de Leonardo Da Vinci, Colman construye una imagen que cuestiona uno de los pilares del pensamiento moderno, la idea del ser humano como centro armónico del universo. El cuerpo humano aparece modelado con una textura de barro que remite a los antiguos relatos sumerios sobre la creación del hombre. El barro simboliza el origen, pero también la fragilidad de una especie vulnerable frente a las fuerzas de la máquina. La figura conserva la estructura geométrica, pero en las extremidades emergen drones, convertidos en prolongaciones mecánicas del cuerpo. Estas máquinas, asociadas a la conectividad global como a los sistemas de vigilancia y a las guerras contemporáneas, ocupan el lugar donde antes estaban las capacidades humanas.
POSTVITRUVIO, la obra de Luciano Colman e MAPA 2026.«La obra plantea una crítica al desplazamiento del hombre dentro del centro de la experiencia, donde el humanismo renacentista celebraba la armonía entre el ser humano y el cosmos. POSTVITRUVIO presenta un cuerpo subordinado a la tecnología, atravesado por las redes de comunicación, la fibra óptica, los algoritmos y las máquinas que organizan la vida contemporánea», cuenta Luciano Colman, que se pregunta qué sucede cuando la tecnología ocupa el lugar de lo sagrado y el ser humano deja de ser el centro para convertirse en una extensión de la máquina.
Juvenal Ravelo, invitado de lujo. Referente del arte cinético, contemporáneo de Le Parc, el artista viajó por primera vez homenajear a su amigo, que murió el mes pasado a los 97 años en París. Maestro del arte cinético, adelantado en pensar la impronta social del arte en la comunidad y uno de los referentes del arte participativo en la región.
Homenaje a Julio Le Parc. Juvenal Ravelo viajó desde Caracas a Mapa 2026.El vuelo que lo trajo al país desde Caracas, justo antes del doble sismo, salió apenas dos horas después de que se registrara el primero que estremeció La Guaira, principal punto marítimo de Venezuela. Su edificio un tercer piso de un complejo de poca altura, en el corazón del barrio San Bernardino, en Caracas, registró un movimiento intenso, pero resistió.
La investigación, los fenómenos de visualización del objeto artístico, los procesos de fragmentación de la luz en sus obras y su preocupación por inculcar al público la vital importancia de su presencia para activar la obra de arte, convierten a Juvenal Ravelo no solo en uno de los pioneros del cinetismo venezolano sino en un artista atemporal, capaz de identificar y redimir en su arte las problemáticas de cualquier tiempo. De Europa hacia Latinoamérica la corriente abstraccionista nos ha legado maestros como Carlos Cruz-Diez, Gego, Carmen Herrera, Jesús Rafael Soto o Julio Le Parc. Sin embargo, la impronta del movimiento cinético no fue en una única dirección, sino que los artistas latinoamericanos también se desplazaron a otros contextos y realidades para sumergirse en los principios de un tipo de arte que impregnó de cambios la percepción del tiempo real. Ese fue el caso de Juvenal Ravelo, que decidió embarcarse en un viaje a Francia en 1964 para investigar los principios del cinetismo, el constructivismo y adentrarse en las facetas de la sociología del arte.










