Las autoridades de México encontraron el cuerpo de Roxana Berenice Guzmán Ramírez, la periodista que había sido secuestrada hace un mes en el estado de Veracruz. La comunicadora había registrado con una cámara el momento en que hombres armados irrumpieron en su casa para llevársela. Por el caso hay ocho detenidos, entre ellos cuatro policías municipales.
El hallazgo se produjo en un predio rural luego de la detención de un hombre sospechado de participar en el secuestro. La gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, confirmó que el operativo permitió encontrar un cuerpo sin vida, que luego fue identificado como el de la periodista.
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La Fiscalía de Veracruz informó que los ocho detenidos están acusados de homicidio. Entre ellos hay cuatro efectivos policiales que, según la investigación, aportaban recursos, alimentos y apoyo logístico al grupo delictivo que concretó el secuestro de Guzmán.
Roxana Guzmán era directora del portal Pulso Informativo del Sureste, un medio digital dedicado a la cobertura de noticias locales en el sur de Veracruz. Había creado el sitio apenas seis meses antes de su desaparición y trabajaba principalmente a través de redes sociales.
Cómo fue el secuestro de Roxana Guzmán
El ataque ocurrió el 2 de junio en el municipio de Nanchital, una localidad considerada de alto riesgo para el ejercicio del periodismo. Las imágenes, difundidas en redes sociales, muestran a dos hombres encapuchados y armados con fusiles que golpean la puerta de la casa con una maza hasta ingresar por la fuerza.
Dentro de la vivienda apuntaron con las armas a los ocupantes. Mientras uno de ellos intentaba calmarlos, se escucha a una persona gritar: «Hay un menor de edad». La grabación termina en ese momento, cuando los atacantes toman el control de la situación y se llevan a la periodista.
Un contexto marcado por la violencia contra la prensa
No era la primera vez que Roxana Guzmán enfrentaba situaciones de riesgo. En 2017, su pareja, el periodista Carlos Fernández Escalante, conocido como «El Loco», fue asesinado a balazos mientras ella estaba presente. Después de ese crimen dejó Veracruz por motivos de seguridad, aunque tiempo después regresó y fundó su propio medio.
Además, en 2019 había solicitado protección a la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas (CEAPP) tras denunciar presuntos hechos de hostigamiento por parte de una funcionaria municipal.
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El asesinato generó una fuerte conmoción entre organizaciones de prensa y de derechos humanos. La organización Comunicación e Información de la Mujer (CIMAC) expresó su preocupación por el caso y advirtió que se trata de una grave violación a la libertad de expresión.
México sigue siendo uno de los países más peligrosos del mundo para ejercer el periodismo. Según Reporteros Sin Fronteras (RSF), más de 150 periodistas fueron asesinados desde 1994, y el país ocupa el segundo lugar mundial tanto en asesinatos como en desapariciones de trabajadores de prensa.
LB/MSS










