La llegada de Diego Santilli a la Jefatura de Gabinete abre una oportunidad para acelerar las reformas estructurales que necesita la Argentina, aunque su éxito dependerá de la capacidad del Gobierno para construir consensos con las provincias. Así lo sostuvo el economista Osvaldo Giordano, presidente del Ieral de Fundación Mediterránea, en diálogo con Punto a Punto Radio (90.7 FM), en línea con el análisis que publicó en la revista Novedades Económicas bajo el título «El tiempo de los acuerdos».
Para Giordano, el cambio en la conducción política del Gobierno trasciende el alivio que implica destrabar la gestión. «Hacemos una lectura más profunda del cambio y pensamos que tiene una potencialidad aún más interesante: cumplir un déficit de estos dos años de gestión, que es la velocidad con la cual se hacen las reformas que necesita la Argentina«, afirmó.
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En ese sentido, agregó que «gran parte de esos cambios, yo me atrevería a decir prácticamente todos, en un régimen federal como la Argentina, dependen de un complejo acuerdo político entre la Nación y las provincias«. Por eso, consideró que Santilli en lugar de Manuel Adorni «probablemente sea una de las personas más idóneas para abordar ese desafío«.
Las reformas que deberían hacerse
En la entrevista, Giordano explicó que avanzar en una reforma tributaria exige mucho más que voluntad política. «Cuando se trata de semejantes desafíos, como modificar el sistema tributario, donde se meten impuestos nacionales, provinciales y municipales, se necesita una batería de instrumentos», sostuvo.
Y añadió: «El incentivo económico es uno, pero también está la seducción política en términos de cómo convencer a un grupo mayoritario de gobernadores, que no son afines al Gobierno nacional, de que cambiar esto es positivo para todos». Además, recordó que, dos años después de la firma del Pacto de Mayo, «la mayoría siguen siendo temas pendientes» porque «no alcanza con una foto en la Casa de Tucumán, sino con avances concretos».
Esa misma idea aparece desarrollada en su columna publicada en Novedades Económicas. Allí, Giordano sostiene que el éxito de las reformas ya no depende tanto del ordenamiento macroeconómico como de la capacidad del Gobierno para construir acuerdos políticos, especialmente con los gobernadores, para impulsar cambios en materia tributaria, laboral y previsional. Según plantea en el artículo, la etapa que comienza exige priorizar la negociación política por sobre la confrontación.
Cambios en el Banco Central
Otro de los ejes de la entrevista fue la anunciada reforma del Banco Central. Para Giordano, «es uno de los temas pendientes de la Argentina» y puso como ejemplo a Perú, donde «el presidente del Banco Central lleva 20 años en el cargo» y el país logró sostener estabilidad monetaria pese a la inestabilidad política.
«Algo de eso debería aprender la Argentina para que la baja de la inflación se consolide y además genere un contexto favorable para el crecimiento», señaló. A su juicio, en una economía bimonetaria como la argentina «hay que encontrarle la vuelta para que esos ahorros se canalicen a la inversión y no vayan al colchón».
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El economista destacó que la confianza comenzó a recuperarse, aunque advirtió que todavía quedan obstáculos importantes. «Hay más depósitos en dólares que hace algunos años; eso significa que la gente cree que no va a haber nuevamente una apropiación de depósitos«, indicó. Sin embargo, remarcó que «sigue habiendo muchas regulaciones y formas de funcionar que impiden que esa rueda funcione bien».
Por eso, concluyó que la reforma anunciada por el Gobierno «tiene sentido», siempre que permita que los ahorros financien inversiones productivas, «desde una vivienda hasta una fábrica», y contribuyan a generar más empleo.










