Un adolescente argentino es el encargado de ingresar la pelota oficial al campo de juego antes del pitazo inicial del Argentina-Suiza por los cuartos de final del Mundial 2026. Ezequiel Holsman tiene 13 años, juega en la escuelita Beto Ávalos de La Plata y cursa sus primeros años del secundario en la capital bonaerense. Este miércoles cumplirá el sueño que cualquier chico de su edad desea: estar a metros de Lionel Messi en Kansas City.
El camino hasta ese momento comenzó cuando una automotriz patrocinadora de la FIFA organizó una preselección para conformar un equipo de jóvenes argentinos para representar al país en un torneo internacional disputado en Los Ángeles. De todos los participantes, solo siete chicos fueron elegidos para viajar. Ezequiel fue uno de ellos.
En esa competencia participaron equipos de Argentina, Brasil, Inglaterra, España y otras selecciones, cada uno apadrinado por una figura histórica del fútbol. El conjunto argentino tuvo como referente a Juan Sebastián Verón. Aunque el equipo terminó tercero, el comportamiento de todos los jugadores fue premiado con algo más valioso que un trofeo: la posibilidad de participar en la ceremonia previa a un partido del Mundial.
Recién después del torneo, la familia supo a qué partido le había tocado. «Le tocó un partido de cuartos de final, de la llave de Argentina, pero sin saber exactamente cuál», contó su padre, Cristian Holsman, quien reconoció que esperaban que fuera un cruce frente a Portugal. Finalmente, el destino reservó algo distinto: será contra la Selección de Suiza que llega al cruce con la Albiceleste luego de eliminar a Colombia por penales.
Antes del encuentro, Ezequiel deberá respetar un protocolo estricto. El adolescente de 13 años deberá presentarse en el estadio entre cinco y seis horas antes del partido para realizar un ensayo. Según explicó su padre, el momento más especial llegará antes del pitazo inicial: el chico platense permanecerá en el túnel junto a los futbolistas y saldrá al campo con la pelota oficial.
«Va a cantar el himno adelante de los árbitros y después empezará el partido», detalló Cristian. Sobre la posibilidad de cruzarse con Messi o el Dibu Martínez, el papá de Ezequiel fue cauto pero esperanzador: «Foto no creo que pueda, pero quizás logre estrechar una mano con Leo o con Dibu».
Desde la escuelita Beto Ávalos, donde Keke —como lo llaman— juega en la categoría 2012, lo despidieron con un mensaje en redes que resume lo que siente todo su entorno: «Nos llena de orgullo que nos represente en una experiencia que recordará para toda la vida. ¡Disfrutalo mucho, Keke! Todo Beto está con vos».









