Con la estabilización del incendio de Los Gallardos (Almería), en la tercera jornada de lucha contra el fuego, llegó el momento de acometer la gran batida en busca de cualquier rastro de vida o de muerte. El balance de 12 muertos, ocho heridos (cuatro muy graves), ocho denuncias oficiales de desaparición y 23 personas no localizadas, tras el paso de unas llamas voraces que devoraron 7.000 hectáreas a una velocidad superior a la del propio viento, se mantenía también estable.










