Frontal, sin dobleces, como se manejó durante toda su carrera, Néstor Gorosito se sienta en la conferencia de prensa y no maquilla la realidad. San Lorenzo está desahuciado y necesita ayuda. Entonces, el veterano entrenador no duda y pide colaboración.
De los dirigentes de la oposición, que en cualquier ámbito buscan desbancar al oficialismo sin importar los medios. De los propios, que deberán hacer malabares para conseguir refuerzos de “segunda o tercera marca”, porque no hay dinero para jugadores top. De los hinchas, que siempre alientan pero deberán tener paciencia.
Sí, Pipo no está para versos. Y la presentación oficial viene acompañada por un discurso crudo, sin casette, a decir de la vieja usanza. Por eso arremete -y también sorprende- pidiendo que se acerquen algunos de los dirigentes que empujaron a San Lorenzo a esta crisis y ahogo económico, entre ellos Matías Lammens y Marcelo Tinelli.
«Para mí es una alegría enorme volver. En un momento muy difícil para el club, en el cual, a mí entender, todos los que quieren a San Lorenzo tienen que arrimarse y dejar de lado la cuestión política. El otro día me llamó Mati (Lammens) y le dije que tiene que dejar de lado el tema político, y cuando falten tres o cuatro meses, ahí se dediquen a las elecciones», apuntó. Y describió a los actuales dirigentes como “pobres tipos que están atajando penales”. Por eso, enfatizó, “necesitamos de todos, de Matías, del Cabezón (Tinelli), lo más importante es ayudar a San Lorenzo».
En ese sentido, insistió: “Ustedes saben que yo no me meto en política, pero todos los que quieran a San Lorenzo tienen que venir a ayudar. Yo estuve con el Loco (Fernando Miele) cinco meses sin cobrar, pero nunca en el desorden este. Miren que viví quilombos acá, en la época de los Camboyanos, pero nada de esta magnitud. Me cuentan que le pagaron a un jugador que vino y estuvo un año sin jugar. Que pague el que tenga que pagar”. La referencia tenía que ver con Danilo Gómez, que llegó en 2024, dejó de entrenarse y hasta el mes pasado cobró un sueldo. En el club lo llaman “el jugador ñoqui”.
De acuerdo al informe de gestión que presentó el presidente Marcelo Culotta, el club tiene un pasivo de casi 100 mil millones de pesos, juicios, inhibiciones y embargos. En ese sentido, fue contundente respecto a las versiones que había sobre su salario.
“El 80% de los jugadores va a cobrar más que yo. Leía que Gorosito pidió 90 lucas. Desgraciadamente, cuando había 90 lucas no pude venir. Vamos a ganar el 30% de lo que ganábamos en los últimos contratos. Todos tenemos que sacar juntos a San Lorenzo. Y el descalabro no es de esta Comisión Directiva que está hace 40 días”, puntualizó.
Pipo describió su llegada a San Lorenzo después de 22 años como el desafío “más grande y más riesgoso” de su carrera. “Podía no venir y esperar un momento mejor. Pero sentía que era el momento de estar con el club”, explicó.
Y amplió: “Puede salir bien o mal, por eso me gusta ser sincero. Yo trataba de no venir a la cancha para no incomodar a nadie, pedía permiso y si no me contestaban, me quedaba en mi casa. Hago hincapié y soy hincha bolas con eso. Necesitamos a todos los que se puedan acercar. He hablado con Culotta, con Hernán (Etman, hombre fuerte del fútbol). Financieramente, el club no está bien, necesitamos ayuda”.
Por eso sabe que será difícil incorporar a los futbolistas más cotizados del mercado. “Tengo a (Nicolás) Blanco de 18 años; a (Matías) Hernández (21); a (Alejo) Córdoba (22), a (Agustín) Pérez, que tiene 16… Hay un futuro enorme para el club, pero no queremos quemarlos. Necesitamos jugadores hombres para que los chicos no asuman la responsabilidad que no les corresponde. No creo que puedan venir primeras marcas, pero sí segundas o terceras con calidad probada. No es fácil por la situación económica, pero no estamos para apuestas”, analizó.
Néstor Gorosito junto a Marcelo Culotta, presidente de San Lorenzo.Tampoco vendió ilusiones deportivas. “La última vez, nos fue bien. Sacamos el 57% y no fuimos campeones porque a Boca no le sacaron a Tevez para jugar en la Selección y a nosotros nos citaron cuatro o cinco jugadores, pero es normal”, dijo.
Pero separó aquel momento de este. “Ahí teníamos una base sólida, se había ido (Sebastián) Saja, pero estaban (José) Ramírez y (Agustín) Orión. Y también contábamos con (Pablo) Michelini, (Jonathan) Bottinelli, pusimos a (Walter) Montillo que la rompió. El Coco (Alberto) Guil (ex presidente) había ordenado bastante bien, a pesar de que había problemas. Se había conformado un equipo con chicos. Trajimos al Pocho (Ezequiel Lavezzi) de Estudiantes, estaban el Pitu Barrientos, Damián Luna, que jugaba muy bien. Dejamos un equipo que se vendió en muy buena guita”, analizó.
Y sobre la posibilidad de jugar con línea de cinco, algo que probó en las últimas prácticas pero que descartó en el ensayo de este martes, reflexionó: “En la historia del club no podemos jugar todos metidos atrás, pero tenés que tener con qué. La gente está acostumbrada a una forma que no alcanza con correr, tenés que tener calidad, condiciones. Con todo el peso que tiene la camiseta, con los jugadores que tuvo el club, uno sueña con lo máximo, pero después hay una realidad y veremos para qué nos da. Si se van (Orlando) Gill, (Jhohan) Romaña y (Alexis) Cuello, que son la columna vertebral, necesitamos otros jugadores para que los chicos crezcan”.
Saludó y se fue Pipo. Ya sin esos característicos rulos, “tengo 62 años”, le contestó a un colega, justificando su peinado al ras. Peina canas, claro, pero con la idéntica esencia que lo convirtió en un símbolo de San Lorenzo. Con las mismas ganas de pelear por el club.
Los jugadores colgados
La Comisión Directiva decidió marginar 7 jugadores, que a partir de este martes serán declarados prescindibles. Se trata de Guzmán Corujo, Franco Lorenzón, Gonzalo Alassia, Francisco Perruzzi, Mauricio Cardillo, Gregorio Rodríguez y Diego Herazo.
La decisión es polémica porque Gustavo Alvarez borró a los mismos futbolistas, además de Facundo Altamirano, Nahuel Barrios y Matías Reali. Los dirigentes le pidieron al entrenador que diera marcha atrás con su medida y terminó derivando en su renuncia.
Hubo negociaciones con Iker Muniain y cuando parecía que iba a hacerse cargo del plantel, trascendió que hubo un problema con la licencia. Según pudo averiguar Clarín, el problema real fue una cláusula de salida del Salamanca valuada en 100 mil euros.
Llegó Pipo y,aunque dejaron trascender de que la decisión de apartar a los futbolistas fue suya, el entrenador lo desmintió: “Es una decisión del club, yo no me puedo meter porque soy un empleado, no sé si le pueden pagar más o menos”.
La posibilidad de que Gill sea transferido en este mercado es inminente. El arquero paraguayo está en la órbita de varios equipos de Europa. Entre ellos, Manchester United, Ipswich, Torino, Lazio y Olympiakos. Gorosito tiene claro que se irá. Por eso, entre Altamirano y Devecchi se disputan un puesto.
«Recién estamos llegando, estamos viendo a Facundo y a José, son dos arqueros consolidados, pero después decidiremos si traemos o no a otro», dijo Gorosito al respecto. En ese sentido, Altamirano sería titular ante Riestra, el viernes a las 18.45 en el estadio de Deportivo Morón.
Y a propósito del rival al que tendrá que enfrentar en su reestreno, Pipo aseguró: «Será un partido con muchísimo contacto físico. Ellos tratan de sacar el máximo provecho, es un equipo incómodo para enfrentar, que ha jugado la Copa (Sudamericana) el semestre pasado, hicieron las cosas mejor que varios, tienen coherencia en la conducción. Te puede gustar o no, pero desde que está (Víctor) Stinfale, Riestra tiene una manera de elegir el perfil de entrenador».
En cuanto a su primer equipo, no dio pistas, aunque aseguró: «No conozco entrenador que ponga un jugador que juegue mal. Quiero que le vaya bien a San Lorenzo y a mí. A veces, la gente, el periodismo, no está en el día a día. Significa que el que está detrás, no está bien y por eso juega el titular. Los jugadores tienen que hablar adentro de la cancha. Si vos hacés goles, seguirás jugando, si no hacés goles, saldrás».
En defensa de Messi y la Selección
Gorosito se dio un momento para hablar del Mundial. «La Selección representa al fútbol argentino aún no estando bien. Cuando dicen ‘la nuestra’, es cómo jugaba los partidos anteriores, cuando le pegó un baile a Francia, Holanda y Croacia (en Qatar), con humildad y bajo perfil. Por eso es la identificación, no la línea de cuatro o de cinco. Jugamos a la pelota así porque hubo un Pontoni, un Farro, un Moreno, un Maradona, un Bochini… debido a eso es ‘la nuestra’. Y estos chicos han representado a la Argentina de forma extraordinaria. Y este cuerpo técnico… Escucho a cada uno. Vos no ganás, ganan los jugadores. Los entrenadores perdemos, ganan los jugadores», indicó.
«Y Messi, no hay dudas… También a Angelito (Di María) lo liquidaban, ‘que es pecho, que las finales…’ Fue un crack toda la vida. En Argentina no respetamos a los ídolos. Messi es todo lo que está bien, pero nosotros queremos que trasgredan. Messi no lo hace, siempre es respetuoso, siempre con la familia», agregó.
También le apuntó a las críticas de los ex jugadores. «Me dio rabia que digan que (Cuti) Romero y Licha (Martínez) se hacen los goles solos. Me molesta mucho que los ex jugadores hablen mal de los actuales. Gary Neville, podés hablar bien de los tuyos sin hablar mal de los demás. Me pareció un menosprecio», disparó.









