La Selección Argentina vivió otra «hermosa mañana». Los futbolistas amanecieron el día después a la histórica victoria ante Inglaterra por el ánimo por las nubes. Y, a medida que fuero transcurriendo las primeras horas del jueves, los integrantes de la Scaloneta empezaron a manifestarse en sus redes. Y los dos primeros en hacerlo fueron Lionel Messi y Rodrigo De Paul.
«Buen díaaaa», posteó en su cuenta de Instagram, el Motorcito de la Scaloneta, haciendo referencia a la frase que patentó Guillermo Francella cada vez que Racing ganaba un partido importante y luego tomaron todos los hinchas del fútbol argentino. Claro que el valor agregado de la reacción era la foto: a su lado estaba Lionel Messi, tomando unos mates en su habitación de la concentración de la Selección.
Leo y De Paul arrancaron el día con unos mates. En la foto que compartió De Paul y luego reposteó Messi, se ve que comparten unos mates. En la mesa de luz de Leo se ve un paquete de la marca más popular de alfajores de nuestro país. Y también que el capitán todavía está dentro de las sábanas de su cama.
La Scaloneta volvió a hacer historia y se metió en la quinta final consecutiva contando las dos de la Copa América, la Finalissima, la del Mundial de Qatar, completando el póker con el partido que jugará el próximo domingo a las 16:00 en el estadio MetLife de Nueva Jersey.
Sabiendo que cumplieron con su deber, las sonrisas de Messi y De Paul de esta mañana, lo dicen todo: la Selección es puro disfrute. Leo completó uno de los pocos casilleros que le faltaban en su carrera: por primera vez enfrentó a Inglaterra y consiguió un triunfo histórico. Y, si bien no marcó, Leo dio las dos asistencias en los goles de Enzo Fernández y Lautaro Martínez que dieron vuelta la historia.
Tras eliminar a Inglaterra, Messi se convirtió en el primer argentino en llegar a tres finales de Mundial. Puede ser el primer capitán en levantar dos veces el trofeo más deseado. Además, es jugador que más asistencias dio en la historia de la Copa del Mundo. Y pelea por la Bota de Oro y por el del MVP de la competencia. Todo, con 39 años, siendo totalmente decisivo para la Selección Argentina.
Lo del ex Atlético de Madrid fue distinto. La bronca de ir al banco de suplentes en el arranque de la semifinal fue el combustible para recuperar su mejor nivel. Ingresó en el segundo tiempo y su salto al campo de juego coincidió con el mejor momento del equipo donde la Scaloneta tuvo un 82 por ciento de posesión de balón. El Motorcito volvió a ser el de otros tiempos: fue clave en la presión y metió dos centros punzantes que casi terminan en gol de Alexis Mac Allister.
Por todas esas cosas, la Selección tuvo otra «hermosa mañana». Y le sobran motivos para celebrar.










