El secretario general de la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP), Alejandro Gramajo, aseguró este miércoles en el programa «QR!», de Canal E, que la protesta social ingresó en una nueva etapa y afirmó que “la bronca le está ganando al miedo”. Durante una entrevista con Pablo Caruso, defendió el plan de lucha impulsado junto a la CGT y las dos CTA y cuestionó las políticas económicas del Gobierno de Javier Milei.
Según explicó, la articulación entre las centrales sindicales y los movimientos sociales busca darle continuidad a las movilizaciones y canalizar el malestar generado por la situación económica. “Tenemos la obligación patriótica de recuperar las calles, poner en evidencia las situaciones críticas que atraviesa nuestro pueblo y derrotar este modelo económico”, sostuvo.
“La bronca le gana al miedo”, lanzó Gramajo
Consultado sobre las movilizaciones y el efecto del protocolo antipiquetes, Gramajo consideró que el temor a la represión comenzó a perder peso frente al deterioro económico. “La bronca le gana al miedo”, afirmó.
En ese sentido, señaló que el despliegue de fuerzas federales en distintos puntos del país buscó desalentar las protestas, aunque aseguró que la creciente preocupación social impulsa a más personas a manifestarse.
“Cuando rompés todos los canales democráticos de discusión y la única respuesta es burlarse de la gente, esa situación termina canalizándose en bronca y movilización”, expresó.
Críticas por el recorte de programas sociales
Uno de los ejes de la entrevista fue la decisión del Gobierno de eliminar un beneficio que, según indicó, afectará a más de 900.000 familias, que dejarán de percibir $78.000 mensuales.
Gramajo afirmó que la medida tendrá un fuerte impacto en los sectores más vulnerables y también en las economías regionales.
“En provincias muy pobres, miles de familias van a dejar de recibir un ingreso que representa una garrafa, leche o carne. Además, ese dinero dejará de circular en los comercios de barrio”, sostuvo.
También reclamó a gobernadores e intendentes que intervengan ante las consecuencias económicas que, a su juicio, provocará la medida.
Un plan de lucha con continuidad
El dirigente explicó que la convocatoria conjunta entre la UTEP, la CGT y las dos CTA marca una nueva etapa de resistencia, luego de la discusión por la reforma laboral. “Lo importante es que este proceso tenga continuidad y permita construir una salida política para terminar con esta situación”, afirmó.

En ese marco, planteó la necesidad de elaborar una agenda común con distintos sectores sociales y económicos para debatir temas como el empleo, la pobreza, la deuda, los recursos naturales y las economías regionales.
La autocrítica sobre los cortes de calles
Durante la entrevista, Gramajo también hizo una autocrítica sobre la utilización de los piquetes durante gobiernos anteriores. Reconoció que, en algunos casos, la herramienta del corte de calles fue utilizada de manera excesiva y consideró que debe aplicarse únicamente en situaciones excepcionales.
“No nos gusta molestar a la gente que quiere ir a trabajar. Pero cuando se toman decisiones que afectan a miles de familias, sentimos la obligación de visibilizar el problema”, concluyó.
LB










