Jan Lu Korzeniecki (45) es polaco y está prófugo por el femicidio de Luciana Daniela Ojeda (36) en Córdoba, el día que Argentina le ganó la semifinal del Mundial a Inglaterra.
La joven fue encontrada sin vida en su departamento. La autopsia determinó que la chica murió como consecuencia de un fuerte golpe en el pecho.
La familia de Ojeda fue la que llevó a los investigadores el nombre de Korzeniecki, que habría logrado escapar del país. Pero denuncian que por los festejos por el partido, la Policía le restó importancia al caso y el acusado pudo escapar. Ahora, el ciudadano polaco fue imputado por “homicidio agravado por el vínculo en contexto de violencia de género” y tiene un pedido de captura internacional.
El hallazgo se produjo el miércoles 15 de julio, alrededor de las 6 de la mañana, en un edificio ubicado en la calle Ituzaingó al 600 del barrio Nueva Córdoba. En el interior del departamento no solo estaba el cuerpo de Luciana. También se encontraba su hija de 5 años, quien fue testigo indirecto de la tragedia y hoy permanece bajo el cuidado de sus abuelos maternos.
En un principio, la Policía caratuló la causa como «muerte de etiología dudosa». Sin embargo, el informe de la autopsia llevó a los investigadores al femicidio como principal hipótesis.
El estudio forense determinó que, si bien no había signos externos de una pelea brutal, Luciana murió por un «paro cardiogénico», presuntamente desencadenado por un “fuerte golpe en la zona del pecho”.
Este dato técnico coincide con los testimonios que comenzaron a recolectar los investigadores. Según informó La Voz, una compañera de trabajo de la víctima se presentó espontáneamente para declarar que Luciana le había confesado que Korzeniecki la golpeaba y que incluso le había mostrado marcas de violencia en sus brazos semanas antes del crimen.
La familia reclama por la demora que tuvo la investigación en medio de los festejos por el Mundial el día que Argentina le ganó a Inglaterra. «Él estaba en el lugar del hecho y se le escapó a la Policía ahí. Según dicen, él mismo había llamado a la ambulancia y luego desapareció», relató Luciano Ojeda, hermano de la víctima, según consignó La Voz.
La familia sostiene que la investigación se movió con una lentitud inusual durante los primeros días. Denuncian que hubo «negligencia» policial al no demorar a Korzeniecki en el momento en que los médicos constataron la muerte, lo que le dio una ventaja de varias horas —y posiblemente días— para abandonar la provincia.
Luciana Ojeda y Jan Lu Korzeniecki se conocieron hace unos diez meses a través de internet. La pareja habría establecido contacto mediante una plataforma digital donde ella enseñaba español a extranjeros y por Facebook.
Esta era la tercera vez que el ciudadano polaco viajaba a Córdoba para encontrarse con ella. Korzeniecki había llegado a la capital cordobesa el lunes 6 de julio con la intención de quedarse un mes en el departamento de Nueva Córdoba. Los planes de la pareja incluían mudarse luego a una casa en la zona de Argüello, en el noroeste de la ciudad.
El fiscal de instrucción de Violencia de Género y Familiar de 5° Turno, Gonzalo Berrotarán Romano, imputó a Korzeniecki por homicidio agravado por el vínculo en contexto de violencia de género. Actualmente, el hombre tiene una orden de captura internacional y está prófugo por el femicidio de Luciana.
Según la investigación sobre sus movimientos en las redes, el sospechoso creó un nuevo perfil de Facebook a finales de abril, cuya única imagen pública es una foto suya junto a Luciana en las calles de Córdoba. La familia de la mujer también aportó que Korzeniecki tenía serios problemas con el consumo de alcohol y comportamientos violentos recurrentes.
Un dato que aportó la familia es que Luciana contaba con un botón antipánico activo. Este dispositivo le había sido otorgado por una denuncia previa contra una pareja anterior, quien ya se encuentra preso en la cárcel de Bouwer. Durante los peritajes en la escena del crimen, el botón se activó, pero luego se aclaró que fueron los propios policías quienes lo accionaron para verificar si el sistema funcionaba correctamente.
Mientras la investigación intenta recuperar el tiempo perdido y rastrear el paradero de Korzeniecki en terminales y aeropuertos, la sociedad cordobesa se pregunta cómo un hombre imputado por femicidio pudo eludir el cerco policial en medio de una de las zonas más custodiadas de la ciudad, justo cuando el país miraba hacia otro lado por la fiebre mundialista.
“El dolor más grande es ver los ojitos de mi sobrina llenos de lágrimas pidiendo por su mamá”, dijo este jueves Claudia, hermana de Luciana Ojeda a Arriba Córdoba.
“Pido justicia por mi hermana porque ya no va a volver, el daño que le hizo a mi sobrina no tiene vuelta”, reclamó la mujer. La chiquita está bajo el cuidado de la familia materna.









