Cada minuto que pasa la angustia sobre el futuro de 158.000 aspirantes para estudiar una carrera en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) aumenta. Las sospechas de que algunos estudiantes utilizaron herramientas de inteligencia artificial (IA) para hacer trampa en la prueba ha obligado a la universidad pública más importante de México a frenarlo todo. La institución ha instalado un comité técnico con 16 académicos que evaluarán las irregularidades alrededor de la prueba y entregarán “esta misma semana” recomendaciones sobre cómo resolver la polémica.












