Ir al supermercado en Nueva York con un presupuesto ajustado es una pesadilla. Basta un paseo por una tienda del Upper West Side para comprobar que un billete de 10 dólares solo da para una docena de huevos o una tableta de chocolate; y que con siete u ocho se puede comprar una libra de pechuga de pollo (algo menos de medio kilo) o un pack de cuatro yogures. Un informe del Ayuntamiento estimaba el año pasado que el precio de la comida había aumentado en la última década un 56%, 10 puntos más que la media de Estados Unidos.
Supermercados públicos hasta un 30% más baratos, el plan de Mamdani que indigna a los comerciantes de Nueva York










