Bajo la acusación de terrorismo y alzamiento armado contra el Estado, la Fiscalía de Bolivia ordenó este miércoles la captura del expresidente Evo Morales (2006-2019). La medida apunta a la presunta participación del exmandatario en las protestas y bloqueos de carreteras que se produjeron entre mayo y junio para exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz. Morales respondió que “no lo van a intimidar”.









