El nacimiento de un hijo debería ser uno de los momentos más felices en la vida de una familia. Sin embargo, para muchas mujeres en Argentina, el embarazo y el parto todavía representan una situación de riesgo.
Las complicaciones pueden aparecer de manera inesperada. Presión alta, diabetes gestacional, infecciones, hemorragias o un parto prematuro pueden poner en peligro la vida de la madre y del bebé si no se detectan y atienden a tiempo.
La situación se vuelve aún más compleja para quienes viven lejos de los grandes centros urbanos. En esas zonas, el riesgo de morir durante el embarazo, el parto o el puerperio es más del doble que en las ciudades más grandes, principalmente por las dificultades para acceder a controles, especialistas y maternidades preparadas para responder ante una emergencia.
«La mayoría de las muertes maternas son evitables. Lo más importante es llegar a tiempo: identificar los embarazos de riesgo, realizar controles prenatales de calidad, derivación oportuna y garantizar que cada mujer pueda dar a luz en la maternidad adecuada para sus necesidades», explica Javier Quesada, Especialista en Salud y Desarrollo Infantil Temprano de UNICEF.
Un embarazo más seguro empieza mucho antes del parto
Con esa realidad como punto de partida, UNICEF impulsa el proyecto Embarazo y Maternidad Segura, una iniciativa que desarrolla junto a los ministerios de Salud de Salta, Misiones y Santa Fe, con el apoyo de MSD for Mothers, para fortalecer la atención en maternidades públicas.
El trabajo no comienza en la sala de partos. Empieza durante el embarazo, promoviendo controles prenatales oportunos, la identificación temprana de factores de riesgo y el seguimiento personalizado de cada mujer para anticipar posibles complicaciones.
Además, las maternidades trabajan articuladamente con hospitales de mayor complejidad para que, cuando una situación requiere atención especializada, las derivaciones puedan realizarse a tiempo.
Preparar a los equipos para salvar más vidas
Uno de los pilares del programa es la capacitación permanente de los equipos de salud. Obstetras, médicos, enfermeras y otros profesionales del equipo perinatal reciben formación para actuar rápidamente frente a emergencias obstétricas, actualizar protocolos y mejorar la calidad y seguridad de la atención durante el embarazo, el parto y el puerperio.
Pero la transformación no es solamente técnica. También busca que cada mujer reciba una atención respetuosa, donde se escuchen sus dudas, se expliquen los procedimientos y se respeten sus decisiones, su cultura y sus derechos.
Se debe escuchar siempre la opinión de la madre. Foto: UNICEF«Queremos que cada mamá se sienta cuidada, acompañada y escuchada. Una maternidad segura también significa una atención humanizada, donde la calidad médica vaya de la mano del respeto por las personas», explica Quesada.
El impacto también llega a los bebés
Cuando una complicación durante el embarazo no se detecta a tiempo, las consecuencias también alcanzan a los recién nacidos. Un nacimiento prematuro, la necesidad de cuidados intensivos o incluso la pérdida de la madre marcan el comienzo de la vida de un niño.
Por eso, mejorar la atención materna no solo protege la salud de las mujeres: también ofrece mejores oportunidades para el desarrollo de cada bebé desde sus primeros minutos de vida.
Un embarazo y parto inseguro también marca al bebé y su futuro. Foto: UNICEFA través del proyecto, UNICEF acompaña a las maternidades en la actualización de protocolos, la capacitación de los equipos y la implementación de herramientas para mejorar la calidad y la seguridad de la atención.
En su primer año, la iniciativa ya alcanzó a más de 13.000 mujeres y sus bebés, capacitó a cientos de profesionales de la salud e impulsó nuevas herramientas para responder ante emergencias obstétricas.
El objetivo es que estos cambios sean sostenibles en el sistema de salud y beneficien a miles de familias mucho después de finalizado el proyecto. Ningún bebé elige dónde nacer. Y ninguna mamá debería poner en riesgo su vida por el solo hecho de vivir lejos de una maternidad segura.
En las últimas semanas, Virginia Elizalde visitó la maternidad SAMIC de Eldorado, en Misiones, para conocer de cerca el trabajo que UNICEF impulsa junto a los equipos de salud y las autoridades sanitarias para fortalecer la atención durante el embarazo, el parto y el puerperio.
Durante el recorrido dialogó con médicos, obstetras y madres que atravesaron embarazos de riesgo y pudieron acceder a una atención oportuna y de calidad. Sus testimonios reflejan el impacto que tiene fortalecer las maternidades públicas para que ninguna mujer deba poner en riesgo su vida durante el embarazo o el parto por el lugar donde vive.
Para que UNICEF pueda seguir impulsando proyectos que mejoran la salud de madres y bebés en todo el país, el compromiso de la sociedad es fundamental. Quienes deseen colaborar pueden llamar al 0810-333-4455 o ingresar a unicef.org.ar/unsol. Además, quienes comiencen a donar o incrementen su aporte mensual participarán del sorteo «Renová tu casa con Naldo» en el programa Un Sol para los Chicos a beneficio de UNICEF, el próximo sábado 8 de agosto. Bases y condiciones en unsolparaloschicos.com.ar.










