“El gobierno del cambio” se autodenominó el Ejecutivo que lidera hasta este jueves Gustavo Petro, exguerrillero, exalcalde de Bogotá, exitoso político de oposición y ganador de unas elecciones presidenciales en 2022 impulsadas por una agitada movilización social durante el gobierno del derechista Iván Duque. Llegó con una promesa enorme, la de construir un nuevo país. Detrás de ella quedaba la pregunta de cómo lograría abrirse paso respetando los contrapesos institucionales que han distinguido durante décadas a Colombia, o si terminaría por chocar de frente con ellos.










