Argentina se vistió de oro en el cierre de la Copa Sudamericana masculina de vóleibol, que se disputó en Cochabamba. El seleccionado albiceleste (formado por jugadores jóvenes, de 21 años o menos, a excepción del capitán Ignacio Luengas, y dirigido por Damián Arredondo) derrotó en la final a Brasil por 3 a 2 (21-25, 2521, 20-25, 25-20 y 15-10) y se llevó un premio triple de suelo boliviano. Porque conquistó su primer título en el certamen regional, pero además aseguró la clasificación para los Juegos Panamericanos de Lima del año que viene y para el Campeonato Sudamericano, que se disputará el mes que viene en Río de Janeiro y entregará un boleto directo para la cita olímpica de Los Ángeles 2028.
Además del trofeo grupal, hubo también tres reconocimientos individuales. El armador Federico Arquez fue elegido como MVP del certamen; Santiago Arroyo, como el mejor líbero y Gustavo Maciel, como el mejor central, junto al colombiano Daniel Aponza.
El equipo celeste y blanco llegó al certamen con un plantel “alternativo”, sin sus habituales titulares ni el cuerpo técnico liderado por Horacio Dileo, que terminaron hace poco de jugar la Liga de Naciones. Pero no se achicó ante ningún rival.
Superó invicto la fase de grupos con victorias ante Chile, Bolivia y Perú. En semis derrotó a Colombia por 3 a 1 (23-25, 28-26, 27-25 y 25-15) y en el duelo decisivo se impuso ante un durísimo Brasil, que tampoco tuvo a sus grandes estrellas, pero igual lo hizo trabajar.
🥇 ¡CAMPEONES DE LA COPA SUDAMERICANA 🏆🇦🇷!
Gran victoria contra Brasil 3 a 2 (21-25, 25-21, 20-25, 25-20, 15-10 💪#VamosArgentina pic.twitter.com/8ICahh7IuN
— Voleibol Argentino (@Voley_FeVA) August 9, 2026
Los argentinos arrancaron más precisos y estuvieron arriba del marcador durante la primera mitad del set inicial. Entonces los brasileños empezaron a presionar más con el saque y lograron dar vuelta ese primer capítulo. Y por eso los albicelestes tuvieron que luchar desde atrás, pero lograron mantener la concentración y la cabeza fría para remontar el partido.
“Jugaron un torneo enorme, fueron de menos a más, acomodándose a la altura y al sistema. En los últimos tres partidos tuvimos el mejor rendimiento que podíamos encontrar. No más que palabras de orgullo para estos jugadores», comentó Arredondo.
«Ganaron con sacrificio y resilencia. Ante Brasil estuvimos siempre abajo, perdimos el primer set, después el tercero. Los chicos volvieron y no se dieron por vencidos. Y fueron inteligentes, no solo jugaron con el corazón, jugaron con la cabeza. Y eso habla de maduración. Son todos jóvenes, tienen 17, 18, 19 años, algunos con 21. El capitán es el único de 30, que vino a darnos una mano en la formación de estos jugadores que ya están consolidándose, en mi opinión. Así que muy orgulloso de ellos”, agregó el entrenador.
“Brasil es siempre complicado. Es una potencia mundial, lo ha sido siempre. Pero hoy nos tocó a nosotros”, celebró el capitán. “Lo que destaco de este equipo es el corazón. Desde que supimos que teníamos que enfrentar este torneo con este grupo, desde el primer entrenamiento hasta el último punto fue todo corazón, todo garra”, agregó.
Iñaki Ramos, goleador del equipo en la final (23 puntos), aseguró: “Enfrente teníamos a un rival que no arruga, súper alto, súper fuerte, súper físico. Y lo ganamos como equipo. Fuimos todos tirando para adelante y estoy muy feliz por lo que logramos”.
Las Panteritas también le dieron una alegría enorme al vóleibol nacional el fin de semana, con una victoria contundente ante Brasil en su tercera presentación en el Mundial Sub 17, que se disputa en Santiago de Chile. El equipo dirigido por Gabriela Puente Vergara derrotó por 3 a 0 (25-17, 25-19 y 25-20) a su clásico rival sudamericano, con 19 puntos de Sofía Baldo, goleadora del partido.
Así sumó su segunda victoria en el Grupo C del certamen, ya que en el debut cayó 3 a 0 ante Polonia y luego derrotó por el mismo marcador a España. Este lunes enfrentarán a Japón.










