Una nueva jornada del juicio oral por la desaparición de Loan Danilo Peña (5) tuvo lugar este martes en el Tribunal Federal de Corrientes. Durante la audiencia declararon tres testigos, una ex funcionaria de Búsquedas de Personas del Ministerio de Seguridad Nacional, una ginecóloga que atendió a una de las imputadas la noche que desapareció el chico y un ex jefe de Investigaciones de la Policía Federal. Este último dio su mirada de lo que cree que pasó con el chico.
La primera en declarar fue María Leticia Risco, la ex titular del Sistema Federal de Búsqueda de Personas Perdidas y Extraviadas (Sifebu), reveló que el ex comisario Walter Adrián Maciel rechazó los recursos y la colaboración que le ofrecieron para la búsqueda de Loan en la zona de El Algarrobal, en 9 de Julio, Corrientes.
Aseguró que a Maciel “le molestaba nuestra presencia” y que en todo momento se mostró “reticente” ante las consultas que le hacían sobre el caso y no dudó en calificar como “mala” la investigación judicial en los días posteriores a la sustracción del chico.
Risco estuvo catorce años al frente del Sifebu, lapso en el que participó de más de 7.000 búsquedas y en cinco Alertas Sofía, un sistema creado para para dar a conocer por todos los medios la búsqueda o localización de niños y adolescentes desaparecidos y que corren un riesgo inminente.
La ex funcionaria sostuvo que se enteró de la desaparición de Loan a través de los medios de comunicación el viernes a las 10 de la mañana y que rápidamente hizo la consulta al Sistema Federal de Comunicaciones Policiales, donde no halló ningún antecedente del caso.
Señaló que en esa oportunidad el primer contacto telefónico fue con el comisario de 9 de Julio. Y que luego pudo hablar con el fiscal Juan Carlos Castillo, quien le dio algunos datos sobre la forma en que desapareció Loan en cercanías de la casa de su abuela.
“Nosotros entendimos que el caso tenía las características para el Alerta Sofía y al otro día, cerca de las 14 llegó el oficio de la Fiscalía”, lo cual permitió disparar el mecanismo. Risco sostuvo que junto a integrantes de su equipo recién pudo viajar a Corrientes el sábado 15 de junio y arribó cerca de las 11 a la zona de El Algarrobal.
La ex funcionaria dijo que le transmitió a Castillo su preocupación por la falta de coordinación en los rastrillajes. “Me dijo que iba a estar al frente de la búsqueda el director de Defensa Civil, Bruno Lovinson”, recordó. “Nuestra recomendación fue que no ingresaran mas civiles a la zona para poder hacer una búsqueda mas profesional”, dijo en su extensa declaración.
Sostuvo que ese mismo día “nos presentamos con el comisario Maciel y pusimos a disposición todos los recursos federales, pero nos dijo que no los necesitaban, que estaban trabajando bien”.
Risco detalló que el fiscal Castillo sí aceptó la colaboración, lo cual permitió el arribo de bomberos de Chaco y Entre Ríos para sumarse a los rastrillajes. “Los bomberos que estaban en el acceso nos decían que no tenían tareas asignadas pese a que habían llegado con perros entrenados para la búsqueda”, agregó.
A causa del destrato, Risco contó que habló con el fiscal Castillo “y le dije que no tenía sentido seguir en el lugar, porque no podíamos prestar apoyo en la investigación. Le comenté mi preocupación por cómo se estaba desarrollando la búsqueda, que había muchísimas personas en el lugar, sin coordinación, y que las fuerzas federales estaban sin tareas. Entonces me pidió que colaboremos con el armado de los rastrillajes”.
Risco dijo que recién hubo un cambio de actitud cuando se sumó al equipo de investigación el fiscal Guillermo Barry. “Ese día nos permitieron acceder a parte de los testimonios” que ya se habían incorporado al expediente. Poco después ambos fiscales pedirían que el caso pasara a la Justicia Federal.
Sostuvo que la conformación del Comando Unificado Corrientes (CUC) permitió el desembarco de equipos de investigación de todas las fuerzas federales con equipos de última generación. “Se trabajó con drones, un geo radar, se hizo un mapeo satelital de las zonas rastrilladas, se convocó a buzos y embarcaciones de Prefectura para rastrillaje acuático, más perros de búsqueda”, enumeró.
Desde su punto de vista, al llegar a El Algarrobal tuvo la sensación de que no estaba claro quién estaba al frente de la búsqueda y que en las oportunidades que pudo hablar con el comisario Maciel lo notó “reticente” a compartir datos del caso.
“Las respuestas las conseguíamos con tirabuzón”, graficó. “No nos decía mucho y de mala manera nos mostró algunas fotos del hallazgo del botín de Loan” en un lodazal, agregó.
El marino Carlos Pérez y Victoria Caillava. Foto Archivo Fernando de la OrdenRisco sostuvo que en una reunión que tuvieron con Maciel en la comisaría de 9 de Julio, el comisario buscó descargar la ineficiencia del operativo en el fiscal Castillo. “Nos dijo que era un fiscal nuevo e inexperto”.
Cuando le consultaron sobre el hallazgo del botín en un lodazal, la ex funcionaria explicó que “es difícil que haya podido caminar semejante distancia” y destacó que en esa zona “cualquier pedido de ayuda (de una persona perdida) se escucha”.
Si bien dijo que estos casos son difíciles de investigar para cualquier fiscal y destacó que “las primeras 24 horas son fundamentales” para el esclarecimiento.
La misteriosa visita de Caillava a una guardia médica
En segundo término declaró la médica ginecóloga Cinthia Grimaldi, quien atendió a María Victoria Caillava en su consultorio de Corrientes al día siguiente de la sustracción de Loan. La ex funcionaria había ido a la guardia esa noche por un supuesto ataque de tos. “Vino para un control”, detalló. Y que ese día no hubo nada que le llamara la atención. Ante una consulta concreta, dijo que no la escuchó toser durante los más de 20 minutos que estuvo en el consultorio. Y que tampoco le contó nada sobre la desaparición de Loan.
Carlos “Pachucho” Moreira, un vecino de 9 de Julio, declaró sobre supuestas huellas de Loan que aparecieron en cercanías del lugar donde fue “plantado” uno de los botines que ese dia calzaba Loan. Sostuvo que el hallazgo fue a una distancia considerable del naranjal, donde Loan fue visto por última vez, y que “un chico así no creo que llegue caminando hasta ahí”, admitió.
A partir de la declaración de Moreira, el abogado Rodolfo Baqué pidió que se reconstruya ese momento. El planteo fue apoyado por otros defensores; mientras que el fiscal Carlos Schaefer sostuvo que “nunca se pudo probar que esas huellas eran de Loan” y que el planteo buscaba “entorpecer y demorar el juicio”. El Tribunal integrado por Fermín Ceroleni, Eduardo Belforte y Simón Bracco difirió la resolución del incidente.
La hipótesis más fuerte sobre la desaparición de Loan según un jefe de la Federal
El último testimonio de la jornada fue el del comisario general Martín Leonardo De Cristóbal, actual jefe de la Superintendencia de Investigaciones Federales de la Policía Federal. Sostuvo que al constituirse el Comando Unificado Corrientes (CUC), se colocó al frente al comisario Pirrone.
“Sólo de Policía Federal estuvieron trabajando entre fines de junio y diciembre de 2024 alrededor de 150 hombres. Fueron a Corrientes nuestras mejores brigadas”, detalló. Y que en el rastrillaje del 30 de junio, ordenado por la jueza federal Cristina Pozzer Penzo, participaron cerca de 500 hombres de todas las fuerzas federales.
Rastrillaje la Policía Federal en un campo cercano a 9 de Julio para buscar a Loan. Foto Archivo / Juano TesoneDe Cristóbal recordó que los fiscales “Castillo y Barry pasaron la causa a la Justicia Federal porque aseguraron que surgía de las pericias telefónicas que podía ser un caso de trata de personas, pero eso nunca pasó”.
Al ser consultado sobre la hipótesis de un accidente, el comisario dijo haberla escuchado y ante una consulta concreta aseguró que para él era la más fuerte.
Loan fue sustraído en la tarde del 13 de junio de 2024. Ese día, tras un almuerzo en la casa de su abuela, se sumó a una excursión en busca de naranjas de una tapera cercana. Desde entonces está desaparecido.
Por el hecho son juzgados Bernardino Antonio Benítez (39), Laudelina Peña (47), el ex marino Carlos Guido Pérez (64), María Victoria Caillava (55), Mónica del Carmen Millapi (37), Daniel Oscar “Fierrito” Ramírez (51); y el ex comisario Walter Adrián Maciel (45). A otras diez personas se las acusa de haber entorpecido la investigación influyendo sobre testigos clave y sembrando falsas hipótesis sobre el hecho.










