Las recurrentes discusiones por las letras sobre el narco en México parecen haber quedado afuera del estudio en el que Natanael Cano preparó su último álbum. El cantante sonorense ha publicado este jueves Natanael Cano, Vol. 1, un disco de 15 canciones llenas de letras de amor, versiones de baladas de Cristian Castro y Jeanette y, como guinda, temas alusivos al crimen organizado. El álbum aparece como una cristalización de esa música sierreña renovada que comenzó a gestarse una década atrás de la mano de artistas como Crecer Germán o Ariel Camacho, que marcaron el paso sin definición entre los corridos alterados y los tumbados.










