A cinco semanas de unas elecciones cruciales en Brasil, las encuestas arrojan un pronóstico tozudo: empate técnico entre Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro, con ligera ventaja para el presidente. Lula ha alcanzado esta semana un acuerdo con los presidentes del Congreso para que aceleren la tramitación de un paquete de leyes. ¿Objetivo? Reducir los índices de rechazo del Gobierno, impulsar la popularidad del mandatario y romper de una vez el empate con el candidato principal candidato de una derecha dividida. El miércoles Lula posó sonriente con los jefes de la Cámara de Diputados, Hugo Motta, y del Senado, Davi Alcolumbre, tras una larga comida en la que alumbraron el pacto de ayuda mutua. Una imagen que contrasta con las tiranteces que han marcado la relación a lo largo de a legislatura.
Lula confía en un paquete de leyes para despegarse de Bolsonaro hijo en las encuestas










