No importa cuánto tiempo pase, con qué camiseta o contexto se diera, cada vez que Maximiliano Salas enfrenta a Racing es especial para los partes. Por lo que dejó su paso en Avellaneda y el ruido que generó su transferencia a River, en cada cruce el delantero deja una sensación especial de cruzar a sus ex compañeros.
Este domingo 30 de agosto, Salas fue titular en Independiente Rivadavia y antes de recibir a la Academia en el Bautista Gargantini, saludó de manera afectuosa a cada futbolista de la visita, con una mirada cómplice y particular cuando chocó manos con Maravilla Martínez, su recordada dupla que tantas alegrías dejó en el elenco celeste y blanco.
Ya con el pitazo inicial de Álvaro Carranza, la Lepra contó con dos chances inmejorables para ponerse en ventaja y una de ellas en los pies del nacido en Curuzú Cuatiá. A los dos minutos de juego, el punta de 28 años probó de lejana distancia en un contragolpe veloz y Facundo Cambeses desactivó la bomba con un manotazo al córner. En la siguiente acción, el arquero de la Acadé le sacó un penal a Alex Arce.
En Racing, donde jugó desde enero del 2024 hasta julio del 2025; llegó disputar 76 partidos con 13 goles convertidos y 9 asistencias brindadas.
Cabe recordar que con el cuadro de Avellaneda ganó la Sudamericana 2024 en Asunción (Paraguay) y la Recopa 2025 en Río de Janeiro (Brasil). La abrupta salida, profundizada por tratarse de River como un rival directo, agravó su relación con los hinchas de Racing que cuestionaron su decisión.
Los mendocinos se encontraron abajo en el marcador por la definición de Matko Miljevic a los 20 minutos y la curiosidad es que, justo cuando anotó el volante de Racing, Salas se encontraba fuera del campo de juego siendo asistido y con su equipo con 10 futbolistas.
Ya en el complemento, después del empate parcial de Gonzalo Ríos, Alfredo Berti decidió reemplazar a Salas por Fabrizio Sartori al 68′. Y justamente Sartori al 70′ anotó y adelantó a la Lepra.














