Después de su desafiante “aquí no habrá más elecciones”, que provocó una condena generalizada, el Parlamento de Nicaragua, leal a Daniel Ortega y a su esposa, la copresidenta Rosario Murillo, aprobó la noche de este 1 de septiembre una reforma constitucional que amplía un año más su periodo en el poder, al pasar de seis a siete años. Con ello, eliminan la elección prevista para noviembre de 2026 y desplazan los próximos comicios hasta 2028.










