Dos hermanos fueron víctimas de un violento robo en la mañana del domingo, cuando un grupo de delincuentes los abordó para sacarles el auto cuando estacionaban en la puerta de un geriátrico de Lanús, a donde habían llegado para visitar a la madre de 90 años.
El robo ocurrió a las once de la mañana en Remedios de Escalada, plena luz del día. Los hermanos llegaron a bordo de un Toyota Yaris gris al geriátrico Hogar de Ancianos Gema, ubicado sobre la calle Machado al 3600.
De acuerdo a la secuencia, que quedó grabada en las cámaras de seguridad, los hermanos estacionaron y tardaron unos instantes en bajar. El primero en descender del coche fue el hombre, quien iba de acompañante.
Fue a la puerta de la residencia a tocar el timbre, mientras su hermana se quedó en el coche bajando cosas del baúl. Allí apareció en escena un Peugeot 208 blanco que estacionó detrás de ellos. Dos asaltantes bajaron corriendo, amenazando a los hermanos.
Uno de los ladrones salió a buscar al hombre, que salió corriendo alejándose del auto. El segundo entró a forcejear con la mujer, a quien tiró al suelo bruscamente. Por apenas unos centímetros no impactó su cabeza contra el cordón de la vereda.
En la lucha, el ladrón golpeó a la mujer y le sacó las llaves del auto. No pudo llevarse su cartera, pero sí las llaves del coche. Cuando se subió al auto para escapar, la mujer hizo un último intento por evitar el robo y se colgó de la puerta, donde fue arrastrada por unos metros antes de soltarse. El coche se dio a la fuga con el baúl todavía abierto. Atrás lo siguió el 208.
Según contaron los vecinos del barrio, los robos en la zona se multiplicaron en los últimos meses. Hace unos días, en la misma cuadra, habían robado una camioneta de una familia que también venía a uno de los dos geriátricos que hay en la manzana.
«Puede ser a la madrugada, al mediodía, uno no sabe ya qué hacer, necesitamos vigilancia, que en la zona no hay», se quejó Mirta, una vecina que salió a hablar ante las cámaras de TN. Allí protestó por la falta de protección. «Uno sale y tiene que estar alerta», se quejó.
La mujer relató la mañana del robo. «Lo que escuché fue una corrida y un grito de ‘alto policía’. No salí porque pensé que iban a salir a los tiros, hasta eso uno tiene que pensar. Cuando salí, ya la estaban asistiendo», dijo.
Según explicó, los dos geriátricos que tiene la manzana hacen que haya siempre movimiento de coches en la cuadra. «Yo creo que esta es una zona liberada», protestó.










