El Gobierno de Claudia Sheinbaum ha entregado este martes al Congreso una propuesta económica que pone en el centro de su estrategia una mayor recaudación de impuestos y el combate al llamado huachicol fiscal. El tercer paquete económico de esta Administración prevé un crecimiento del producto Interno Bruto (PIB) entre 1,5% y 2,5% para el próximo año. Esta iniciativa, que será discutida por el Poder Legislativo, no prevé de momento la creación de nuevos impuestos, sin embargo, el secretario de Hacienda, Édgar Amador Zamora, adelantó en su comparecencia en el Legislativo modificaciones a la Ley sobre el Impuesto sobre la Renta (ISR). “La economía mexicana crecerá al menos 2% en 2027, por encima de lo previsto para 2026, apoyada por el dinamismo del consumo y el fortalecimiento de la inversión pública y privada, así como por una mayor contribución del sector externo, en un entorno de mayor certidumbre comercial y de condiciones financieras más favorables”, declaró el secretario de Hacienda en su comparecencia.
El secretario de Hacienda abundó en que la consolidación fiscal será una de las prioridades del próximo año. La dependencia ajustó al alza la meta de consolidación fiscal al pasar de 3,5% en los precriterios a 3,9% para 2027. Para el próximo año, el Gobierno de Sheinbaum pretende desembolsar más de 1,1 billones de pesos en salud, mientras que la inversión pública y mixta entre 2026 y 2030 será de 5,7 billones de pesos, según Hacienda. Los presupuestos incluyen la Ley de Ingresos de la Federación y el Presupuesto de Egresos de la Federación, que deberán ser discutidos y eventualmente aprobados por el Congreso.
De cara al próximo año electoral, los presupuestos de Sheinbaum de 2027 rehúyen a una reforma fiscal de gran calado y optan por elevar la base de contribuyentes de los impuestos ya existentes. La estrategia de Hacienda propone modificaciones a la Ley del Impuesto sobre la Renta para elevar la recaudación y ampliar el espacio fiscal. La dependencia señala en el documento que, en paralelo, se realizará un esfuerzo financiero adicional para atender las prioridades de gasto e inversión.
En suma, el Gobierno federal busca reunir más de 9,1 billones de pesos en ingresos presupuestarios, de los cuales un 68% provendran de impuestos. En 2027, los ingresos tributarios se proyectan en 6,2 billones de pesos, lo que supondría un alza de 5,9% respecto al cierre estimado para 2026. Este crecimiento se explica, de acuerdo con los cálculos de Hacienda, por el aumento aumentos de 7,2% en el ISR y de 10,5% en el IEPS. “La recaudación continuará aumentando mediante el combate a los delitos fiscales, la facilitación del cumplimiento voluntario y ajustes al marco tributario para fomentar un entorno tributario más equitativo para empresas y personas”, zanja el documento.
La hoja de ruta económica de Hacienda prevé una inflación en niveles del 3% mientras que el tipo de cambio se estima en 18 pesos por dólar al cierre de 2027. El estimado para el precio de la mezcla mexicana el próximo año es de 61,8 dólares por barril. La base de producción petrolera prevista por el Gobierno federal se sitúa en 2026 y 2027 en 1,8 millones de barriles diarios. El horizonte económico mexicano se plantea en un momento en el que el desempeño económico de México sigue estancado, con un crecimiento al semestre de apenas 1,5% a tasa trimestral. A la debilidad de la economía mexicana se suma el ajustado margen de maniobra que tiene el gobierno de Sheinbaum debido a un desbalance récord entre ingresos y egresos.
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