Agustín Giay fue el hombre de la noche copera para Palmeiras. Este miércoles, de palomita, convirtió su primer gol para el conjunto paulista y le dio el triunfo sobre Liga de Quito de Ecuador en la ida de los cuartos de final de la Copa Libertadores, una renta mínima y agridulce que deja con vida al equipo ecuatoriano para la revancha en la altura. Las intervenciones de Gonzalo Valle y el riguroso orden defensivo de la zaga ecuatoriana evitaron una victoria más abultada del conjunto brasileño ante sus hinchas.
Ambos tendrán bajas importantes de cara al duelo definitivo del próximo miércoles. El paraguayo Gustavo Gómez, capitán del Verdão, y el uruguayo Gian Franco Allala, zaguero de la U, se perderán la vuelta por acumulación de tarjetas.
Palmeiras hizo méritos para una diferencia mayor, de no ser por Valle. El técnico portugués, Abel Ferreira, no arriesgó y apostó por tres centrales, dejando sueltos en los carriles a Joaquín Piquerez y Agustín Giay.
El uruguayo y el argentino dieron vida al cuadro paulista llegando una y otra vez a la línea de fondo. Otro en dar un paso al frente fue el colombiano Jhon Arias, aunque estuvo negado de cara al gol.
LDU esperó su oportunidad con santa paciencia y acabó satisfecho, pese a la derrota. Su hombre más peligroso fue Michael Estrada. El delantero tiró diagonales con facilidad y a la espalda de la defensa palmeirense, en ocasiones peligrosamente lenta.
Pero después de la pausa de hidratación, Palmeiras encontró la luz en una arrancada voluntariosa de Vitor Roque, recuperado anímicamente tras varias semanas cabizbajo, aunque fue sustituido en la segunda mitad algo renqueante.
El exdelantero del Barcelona y del Real Betis chutó con rabia, Valle despejó como pudo y Giay se lanzó en el aire para cabecear al fondo de la red en el minuto 26.
Fue Giay, el mejor del encuentro, el que devolvió las miradas al arco visitante. Esta vez fue un centro de Piquerez que el argentino dejó muerto en el centro de un área desierta. Ni Vitor Roque, ni ‘Flaco’ López pudieron finalizar.
El cuadro de Gustavo Álvarez, además, combinó su solidez defensiva con apariciones esporádicas arriba en el complemento. Y ahí apareció de nuevo Giay, pero esta vez para salvar ante un intento de Carabalí, que casi cazó un centro de Alvarado con el arco vacío.










