Una situación inesperada provocó en las últimas horas un fuerte debate alrededor de Hyrox, la competencia deportiva que combina running y ejercicios de fuerza y que en los últimos años se convirtió en un fenómeno global. La organización anunció que revisará sus reglas después de que la australiana Joanna Wietrzyk, actual campeona mundial de su categoría, sufriera una incontinencia intestinal durante una prueba en Beijing, continuara compitiendo y terminara quedándose con el primer puesto.
El episodio ocurrió el sábado y rápidamente trascendió el ámbito de la competencia por las imágenes difundidas en las redes sociales. Según participantes que estuvieron en el lugar, Wietrzyk sufrió el problema antes de completar la mitad del recorrido, pero decidió continuar pese a que dejó restos de materia fecal en distintos sectores de la pista y en elementos que posteriormente debían utilizar otros atletas.
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The Australian HYROX athlete Joanna Wietrzyk continued racing despite showing faecal driping on her legs— marknehpets (@mapkpets) September 14, 2026
La controversia creció porque el reglamento de Hyrox contempla sanciones por conductas como escupir en la pista o arrojarse agua encima. Parte de los cuestionamientos apuntó entonces a por qué los responsables de la competencia o el personal médico no detuvieron a la australiana ante una situación que podía representar un riesgo sanitario.
También aparecieron sospechas de un supuesto trato diferencial por tratarse de una deportista de élite patrocinada por Puma, firma que a su vez es sponsor oficial de Hyrox. La organización no reconoció que esa circunstancia hubiera influido en la decisión.
Después de la carrera, Wietrzyk publicó en Instagram una fotografía desde una camilla acompañada por la frase “una victoria es una victoria”. Más tarde eliminó la publicación, que para entonces ya había recibido numerosos comentarios críticos por su decisión de permanecer en competencia.
La repercusión llevó a Hyrox a pronunciarse este lunes mediante un comunicado. “A medida que nuestro deporte evoluciona, encontramos situaciones nuevas y cada vez más complejas que suponen un reto y en las que es necesaria mayor claridad”, señaló la organización, que aseguró contar con “claros protocolos médicos y de biocontaminación”.
Según explicó la compañía, lo ocurrido en Beijing fue “una situación inesperada” en la que se desdibujaron los protocolos previstos para las competencias de élite y aquellas de participación masiva, lo que provocó “ambigüedad” respecto de la manera en que debían interpretarse y aplicarse.
“Reconocemos que esto puede, lógicamente, provocar frustración, preguntas y opiniones encendidas dentro de nuestra comunidad. Esas preocupaciones son legítimas y, como organizadores, debemos estar preparados para escucharlas, investigar lo ocurrido y responsabilizarnos para seguir mejorando”, agregó Hyrox.
El episodio tomó una dimensión todavía mayor por los testimonios de quienes compartieron el circuito con Wietrzyk. Una participante aseguró a la agencia internacional española EFE que la australiana continuó la prueba después de sufrir la incontinencia y que durante su recorrido quedaron afectados sectores de la pista, máquinas y alfombras utilizadas por los demás competidores.
Según esa testigo, la limpieza no se realizó inmediatamente, sino al finalizar la jornada. “Hubo personas que se mancharon e incluso resbalaron por las heces”, aseguró.
La polémica también llegó a los medios chinos. El diario Global Times recogió la opinión del comentarista deportivo Zhu Meng, quien cuestionó que la competencia pudiera continuar cuando existía un potencial problema sanitario para el resto de los participantes.
Las críticas se multiplicaron además en las redes sociales chinas, donde usuarios y competidores se preguntaron por qué la organización y el equipo médico no intervinieron. Algunos participantes reclamaron incluso la devolución del importe de la inscripción, de alrededor de 150 dólares, por considerar que estuvieron expuestos a condiciones sanitarias inadecuadas.
Hyrox, por otra parte, denunció que Wietrzyk recibió amenazas a través de internet después del episodio. La compañía anunció que investigará esos mensajes y que quienes sean identificados como responsables podrán ser expulsados de futuros eventos.
Creada en Alemania en 2017, Hyrox propone un formato que alterna ocho kilómetros de carrera con ocho estaciones de ejercicios funcionales y de fuerza, con el objetivo de completar el circuito en el menor tiempo posible. La disciplina se expandió rápidamente, organiza competencias en más de 20 países y su franquicia estaba valuada a fines de 2025 en más de 600 millones de euros, según Forbes.
El episodio de Beijing abrió ahora un debate que va más allá de una situación excepcional: hasta dónde puede llegar la voluntad de un atleta de continuar compitiendo cuando su decisión puede afectar las condiciones sanitarias y la seguridad de los demás participantes.









