Las mayores operaciones financieras de la historia, vinculadas a las grandes compañías de inteligencia artificial (IA) como Anthropic, OpenAI y SpaceX, se han encontrado con un obstáculo originado por sus propios responsables. El fundador y CEO de Anthropic, Dario Amodei, abrió un polémico debate el pasado fin de semana al pedir una desaceleración en los procesos de desarrollo de la IA por los riesgos para la raza humana.
Sus puntos de vista fueron respaldados en buena medida poco después por sus grandes rivales, Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, y Elon Musk, máximo jefe de SpaceX, además de los principales directivos de compañías como Microsoft y Alphabet, matriz de Google. Con sus diferentes advertencias, contestadas desde China, los ejecutivos tecnológicos han extendido la preocupación por el poder de los modelos avanzados de IA, que ha llegado a un público más amplio, a medida que más investigadores están advirtiendo sobre los riesgos para la seguridad e, incluso, sobre las posibles amenazas de extinción humana.
Este debate ya ha provocado un fuerte castigo en Bolsa a las empresas vinculadas al sector de la IA, que ha revolucionado el escenario empresarial con unas inversiones históricas. De hecho, sólo en infraestructuras de IA, podrían superar los 800.000 millones de dólares este año. Entre ellas destaca SoftBank, uno de los principales inversores de OpenAI, cuyos títulos llegaron a desplomarse hasta un 13% este lunes en la Bolsa japonesa. También empresas de chips de IA como Hynix, Samsung y la nipona Kioxia Holdings registraron caídas entre el 5% y el 6%. El Nasdaq se ha encaminado a un inicio de semana de caídas, con fuertes bajadas de grupos como SpaceX, AMD, Nebius, Oracle o Nvidia.
Las dudas se centran en saber qué pasará en las multimillonarias salidas a Bolsa de Anthropic y OpenAI, muy esperadas por la comunidad financiera, tanto por los inversores que aspiran a entrar como los que buscan una vía de liquidez tras las aportaciones realizadas en las recientes rondas de financiación de ambas start-ups, también las mayores de la historia: 122.000 millones de dólares (casi 106.000 millones de euros) en el caso de OpenAI y 65.000 millones de Anthropic.
De momento, Anthropic sigue trabajando en el proceso. La empresa de Amodei, que ha provocado ya duras sacudidas en la industria del software y la ciberseguridad en los últimos meses, ha seleccionado al Nasdaq para su próxima salida a Bolsa, según han publicado este domingo distintos medios especializados. Con la operación, la start-up aspira a protagonizar la mayor OPV (Oferta Pública de Venta) de la historia, superando a SpaceX, con un objetivo de captación de 100.000 millones de dólares, y una valoración de dos billones.
En este escenario, Anthropic, valorada en 965.000 millones de dólares en su última ronda de financiación durante el primer semestre, registró confidencialmente su folleto de salida a Bolsa en junio, y se esperaba que sus acciones cotizaran el próximo mes. La prensa especializada ha apuntado a una salida a cotización a mediados o finales de octubre, con una publicación del folleto definitivo a finales de septiembre.
La transacción está liderada por Morgan Stanley y Goldman Sachs, mientras Citigroup y JP Morgan tendrán una participación destacada. Además, dentro del proceso, Nvidia está en negociaciones avanzadas para actuar como inversor ancla en la OPV, con una inyección de hasta 10.000 millones.
Anthropic, que ya tiene entre sus principales accionistas a Alphabet y Amazon, también está defendiendo su salud financiera y la evolución de sus actividades. Según Financial Times, la start-up ha comunicado a sus inversores principales que va a registrar beneficios operativos ajustados positivos por segundo trimestre consecutivo.
Más dudas con OpenAI
En la OPV de OpenAI, que fue valorada en 865.000 millones de dólares en su última ronda de financiación, cerrada en primavera, hay quizá más dudas. La empresa de Altman, que también presentó el registro para su OPV ante la Comisión de Valores y Bolsa de EE UU (SEC) de forma confidencial antes del verano, está apuntando a su salida a cotización en 2027, con una valoración superior a un billón de dólares.
Sus inversores tienen una apuesta multimillonaria. SoftBank va a cerrar un préstamo de 11.870 millones de dólares para respaldar su inversión en OpenAI, por encima del objetivo inicial de 10.000 millones de dólares. Las propias start-ups involucradas han cerrado grandes créditos con la banca.
Anthropic está ultimando la ampliación de su línea de crédito rotatoria previa a la OPV hasta 15.000 millones de dólares, con entidades como Morgan Stanley, Goldman Sachs, JP Morgan y Citigroup; frente al objetivo inicial de 10.000 millones y superando ampliamente la línea de 2.500 millones de dólares obtenida el año anterior.
A su vez, OpenAI firmó en marzo con un sindicato bancario internacional una línea de crédito renovable de 4.700 millones de dólares, en paralelo con su ronda de financiación con JP Morgan, Citi, Goldman Sachs, Morgan Stanley, Wells Fargo, Mizuho, Royal Bank of Canada, UBS, HSBC y Santander, entre otros.
SpaceX, pocos días antes de su OPV, hasta ahora la mayor de la historia al captar 86.000 millones de dólares y alcanzar una valoración cercana a dos billones, llevó a cabo una emisión de deuda de 25.000 millones al calor de la euforia financiera.
Pero la actividad corporativa en torno a la IA continúa en los diferentes ámbitos en todo el mundo. Si SpaceX cerró este verano la adquisición de Cursor por 60.000 millones de dólares para reforzar la competencia frente a OpenAI y Anthropic, Nvidia acaba de cerrar la compra de la empresa de IA Hugging Face, en una transacción valorada en 13.000 millones.
ByteDance, matriz de TikTok, ha firmado un préstamo sindicado sin garantía de 29.600 millones de dólares, gestionado por casi 30 bancos, con Citigroup y JP Morgan como coordinadores, en el que es el segundo mayor préstamo en dólares estadounidenses de Asia en 2026, solo superado por el de 40.000 millones que SoftBank firmó a principios de este año.
En el segmento de los centros de datos, actualmente envueltos en una amplia polémica en todo el mundo por su impacto en los recursos naturales y las necesidades de energía, los inversores siguen manteniendo su apuesta. El presidente de EE UU, Donald Trump, ha calificado a los centros de datos de IA como “el petróleo de los próximos 50 años”, asegurando que su construcción va a generar riqueza en el país. En este sentido, la empresa de centros de datos con sede en Singapur, Firmus Technologies, planea una OPV en la Bolsa de Australia que podría recaudar hasta 5.000 millones de dólares, para acelerar su crecimiento.
En definitiva, la incertidumbre de la IA se ha contagiado con rapidez a la industria financiera que, con esta revolución tecnológica, está conformando la mayor concentración de fondos de la historia. La OPV de Anthropic será el próximo termómetro sobre este posible nuevo terremoto en ciernes.










